Madrid (EFE).- La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha criticado que se haya cancelado, por decisión del Ministerio de Defensa, la tradicional parada militar en la celebración del Dos de Mayo (festividad de la Comunidad), cuando Madrid es «la capital del Reino».
«Somos la capital de este Reino», ha reivindicado Díaz Ayuso en una atípica celebración de la festividad de la conmemoración del levantamiento de 1808 contra la invasión francesa, que por primera vez en la historia ha tenido lugar en el exterior de la Real Casa de Correos, en una jornada marcada por la lluvia, que ha retrasado el comienzo del evento.

Sin representación del Gobierno ni del PSOE
A los actos institucionales de este año no ha sido invitado ningún miembro del Gobierno tras el veto de Díaz Ayuso por la ruptura de la relaciones institucionales entre Comunidad de Madrid y el Ejecutivo de Pedro Sánchez, a raíz de la cancelación de la parada militar y del desfile aéreo de la Patrulla Águila, por decisión del Ministerio Defensa al tratarse de la celebración de un acto cívico y no militar.
Tampoco ha acudido ningún representante del PSOE, que ha decidido celebrar su propia fiesta del Dos de Mayo en la Rosaleda del parque del Oeste.
Para contrarrestar la ausencia del Ejército, Díaz Ayuso decidió sacar a la calle los actos institucionales del Dos de Mayo y, como alternativa a la parada militar, ha organizado un desfile de los cuerpos de la Comunidad de Madrid, como Bomberos Agentes Forestales, Policías locales, o el equipo de Emergencia y Respuesta Inmediata (ERICAM), antes de la entrega de las condecoraciones de las Grandes Cruces.

«Este año el pueblo de Madrid está dolido y echa de menos a sus Fuerzas Armadas», ha dicho Díaz Ayuso sobre esta ausencia del Ejército, que solo ha participado en la habitual ofrenda floral a los caídos en el cementerio de la Florida y en la retreta del jueves.
«Desde los Reyes Católicos contamos con un ejército nacional. Desde 1811 las Cortes de Cádiz ordenaron que se celebrara de forma perpetua,…con formación de tropas y salvas militares”, la muerte de los sacrificados en Madrid el 2 de mayo de 1808 en defensa de España, en “una jornada de horror y gloria para la Nación española», ha dicho la dirigente madrileña del PP.
Ayuso alerta contra el «guerracivilismo»
La presidenta madrileña, vestida con los colores de la bandera de España con una blusa en forma de capa amarilla y una falda roja, ha ensalzado durante su discurso en varias ocasiones al Ejército, al que los madrileños «quieren y admiran».
«Madrid, unida y alegre, volverá a celebrar a sus héroes con su Ejército», ha asegurado.
En un discurso más institucional de lo habitual, Díaz Ayuso ha lanzado críticas veladas al Gobierno y ha dicho que «no podemos acostumbrarnos al desastre, ni al sectarismo, ni a la mentira», al recordar «el bochornoso apagón que dejó España a oscuras» el pasado lunes.
Ha dicho que, pese a «la fabulosa solidaridad» de la ciudadanía y los servicios públicos, no se debe olvidar «la gravedad de lo ocurrido».

También ha mencionado que, a la invasión francesa, le siguieron «la inestabilidad, la división social, la politización de todo y las ideologías totalitarias», como el nacionalismo, el comunismo y el fascismo, así como «el guerracivilismo».
El PSOE lamenta el «mitin» de Ayuso y el veto al Gobierno
Por su parte, el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública y secretario general del PSOE-M, Óscar López, ha lamentado que la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, haya decidido convertir el 2 de mayo «en un mitin del PP».
En declaraciones a La 1 de TVE, López también ha criticado que el jefe de Gabinete de Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez, se haya dedicado a decir a los periodistas que ningún miembro del Gobierno iba a entrar en la fiesta.

«Madrid es muy grande, Madrid es de todos, Madrid es un sitio abierto, plural, tolerante, donde la señora Ayuso monta polémicas de estas todos los días», ha dicho, en referencia a la celebración este viernes del día de la Comunidad de Madrid, el Dos de Mayo.
El PSOE-M, ha organizado una fiesta alternativa a los actos institucionales del Dos de Mayo ante el veto de la presidenta madrileña.