Madrid (EFE).- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comunicado al secretario general de la OTAN el rechazo de España a comprometerse a un nuevo aumento de gasto en defensa y tacha de «irracional y contraproducente» para el país la propuesta de llegar al 5 % que ha planteado a los aliados.
En una carta dirigida a Rutte, propone incluir una fórmula más «flexible» en la declaración que se aprobará en la cumbre de la OTAN que se celebrará en La Haya la próxima semana que diga que el objetivo del 5 % es opcional, o una que excluya a España de la aplicación del mismo.
Lo ve incompatible con el estado del bienestar
Sánchez le explica que llegar al 5 % es incompatible con el estado del bienestar en España y con su «visión del mundo» y reivindica el legítimo derecho de cada gobierno a hacer o no determinados «sacrificios», como elevar los impuestos a la clase media o recortar servicios públicos y prestaciones sociales.
Reconoce que la Rusia de Vladimir Putin supone una «amenaza existencia» que no pude ser ignorada y que exige una OTAN más fuerte, con «el pleno compromiso de Estados Unidos», y una Europa capaz de asumir su propia defensa y seguridad.
Y en ese contexto, recuerda que España va a alcanzar el 2 % en este ejercido y que en los últimos años se ha convertido en el cuarto país de la OTAN con el mayor incremento medio anual en gasto en defensa, además de participar con miles de efectivos en las distintas misiones de la Alianza.
«Quiero asegurarle que España continuará cumpliendo con su deber en los años y décadas venideros y seguirá contribuyendo activamente a la arquitectura de seguridad europea. No obstante, España no puede comprometerse con un objetivo específico de gasto en términos de PIB en esta cumbre», subraya.
Le parece suficiente el 2,1%
A su juicio, ese aumento no es necesario para cumplir con los objetivos de capacidades marcados para cada país en la reciente cumbre ministerial de la Alianza. En el caso de España, según los cálculos militares, un gasto del 2,1 % será suficiente para cubrir las inversiones requeridas.
«Para España, comprometerse con un 5 % sería no solo irracional, sino contraproducente», destaca el jefe del Gobierno, ya que se alejaría del gasto óptimo y podría perjudicar los esfuerzos europeos de reforzar su propio ecosistema de seguridad y defensa.

Correr hacia ese 5 %, explica, podría ser perjudicial para un proyecto que requiere tiempo y margen de maniobra; podría empujar a España a realizar compras aceleradas a proveedores de fuera de la UE e impediría también un desarrollo industrial propio.
Sánchez alerta también del riesgo de frenar el crecimiento económico al incrementar la deuda y las presiones inflacionistas y desviar inversiones en actividades que tienen un efecto multiplicador mayor que la industria de defensa.
El tercer motivo que le lleva a decir no al 5 % es que ese objetivo sería incompatible con el estado del bienestar español.
Llegar al 5 %, imposible sin elevar los impuestos a las clases medias
«Para España, como para otros países de la OTAN, llegar al 5 % en gasto en defensa es imposible sin elevar los impuestos a las clases medias, recortar servicios públicos y beneficios sociales para sus ciudadanos o reducir su compromiso con la transición verde y la cooperación internacional para el desarrollo», manifiesta.
Y como «aliado soberano», apuesta por un equilibrio entre aumentar el gasto en defensa y atender al tiempo otros retos sociales, económicos y medioambientales.
Un equilibrio que, afirma, en el contexto actual implica destinar el 2 % del PIB a defensa y seguridad y seguir invirtiendo en diplomacia, comercio, políticas de bienestar y ayuda al desarrollo.
Pide por ello a Rutte una fórmula flexible que permita a los países que así lo desean comprometerse con el 5 % y a España quedar al margen.
Montero: Ve «imposible» que España llegue al 5 %
La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha dicho que resulta «imposible» que España llegue al 5 % de gasto en defensa como se va a plantear en la cumbre de la OTAN y ha destacado que para un «gobierno progresista» el gasto social tiene que ser prioritario.
En declaraciones a los periodistas en Sevilla antes de la reunión de la ejecutiva del PSOE andaluz, Montero ha subrayado que el Gobierno tiene «una posición firme» en este asunto y que «en ningún momento» van a poner a competir el gasto en defensa con el gasto social.

La vicepresidenta ha insistido en el esfuerzo que ha hecho el Ejecutivo para cumplir el compromiso del anterior gobierno del PP de llegar al 2 % en gasto de defensa y en que están «cumpliendo con todas nuestras capacidades tal como establecimos con la OTAN».
Por eso, ha dicho que no entiende «por qué se tiene que plantear ese indicador (el del 5 %)» y ha añadido que tienen que trabajar «entre todos por hacer a la Alianza Atlántica fuerte», pero «sin rearmar a todos los estados ante una previsión que tampoco conocemos en profundidad quién la plantea, qué es lo que tiene en el horizonte».
Para Feijóo, Sánchez acude a la cumbre en el peor escenario
Desde la oposición, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha criticado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, vaya a ir a la próxima cumbre de la OTAN «sin presupuesto, sin mayoría y acosado por la corrupción», «el peor escenario» para reunirse con los aliados, ha asegurado.
«Probablemente el señor Sánchez sea el único primer ministro que se sienta a la mesa de la OTAN sin tener presupuesto, sin tener, pues, autorización de crédito adecuado para cumplir los compromisos de la OTAN», ha señalado a los periodistas antes de participar en un foro de debate.
Feijóo ha asegurado que le preocupa la «reputación» de Sánchez en la citada cumbre porque, sin tener presupuestos, «da igual comprometer el dos que el tres o el cuatro», y porque tiene además un segundo problema, «que se ha gastado buena parte del presupuesto de forma ilegal y de forma corrupta».