La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz. EFE/ J.P.Gandul

El PP insta al Gobierno a cesar a Álvaro García Ortiz si se aferra al cargo de fiscal general

Madrid (EFE).- La portavoz del PP, Ester Muñoz, ha dicho este miércoles que si el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, se aferra al cargo, el Gobierno debe cesarle porque «no está cumpliendo bien sus funciones».

En una entrevista en la Cope recogida por Efe, Muñoz ha subrayado que García Ortiz pedía en 2017 dimisiones a fiscales generales del Estado que no estaban investigados «absolutamente por nada» y ahora está a las puertas de un juicio por supuesta revelación de secretos por las filtraciones sobre el caso del novio de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso.

«Lo que pasa es que yo tengo la impresión de que es el Gobierno el que está pidiendo que se quede», ha advertido la dirigente del PP, que cree que García Ortiz es «un pilar más en esa defensa numantina que tiene Pedro Sánchez ante todos los casos de corrupción que le asolan».

Ha insistido en que el presidente del Gobierno se va a mantener en el poder «pase lo que pase» y ha aventurado que «cuando condenen» a García Ortiz, la Moncloa basará su relato en la guerra judicial.

«Hay lawfare, nos persiguen porque somos de izquierdas…, si es que ellos ya están poniendo la venda antes de la herida», ha señalado Muñoz sobre la respuesta del Ejecutivo, tras lo que ha garantizado que «el PP nunca tendrá a un fiscal general del Estado investigado por la comisión de delitos que permanezca en su cargo».

Tellado: el Gobierno debía exigir la dimisión del fiscal

En el mismo sentido se ha pronunciado el secretario general del PP, Miguel Tellado, en Antena 3, al afirmar que la obligación del Gobierno sería exigir la dimisión de García Ortiz y lamentar que le avale, debido a que los presuntos delitos que se le imputan, según ha dicho, han sido ordenados desde Moncloa.

«Y, por eso, Sánchez apoya y abraza al fiscal general del Estado que él mismo nombró, a su fiscal general del Estado, que como bien lo recordó Pedro Sánchez, ¿de quién depende?, pues de quien lo ha nombrado», ha subrayado Tellado, para quien es un «error» la actitud tanto de García Ortiz como del Gobierno.

Ha considerado inaudita la situación, porque quien tiene entre sus tareas perseguir los delitos «no puede sentarse en el banquillo para dar cuenta de los presuntamente propios», y ha advertido de que se degrada la imagen de la Fiscalía y de las instituciones democráticas.

Sobre si el PP presentará una iniciativa en el Congreso para reprobar a García Ortiz si continúa como fiscal general para ver cómo se pronuncian los socios del Gobierno, la portavoz del PP en la Cámara Baja ha respondido que están valorando todas las posibilidades de cara a una posible reunión de la Diputación Permanente a finales de agosto.

No obstante, ha precisado que no esperan mucho de las formaciones que apoyan a Sánchez, porque «están siendo colaboracionistas de su corrupción».

Según la regulación del Ministerio Fiscal, el fiscal general, cuyo mandato tiene una duración de cuatro años, solo puede ser cesado por causas tasadas en la ley, que serán apreciadas, en su caso, por el Consejo de Ministros.

Asociaciones de fiscales piden la dimisión de García Ortiz

Las asociaciones de fiscales han pedido este miércoles la dimisión del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, tras el auto del Supremo.

En declaraciones a EFE, la presidenta de la Asociación de Fiscales (AF), Cristina Dexeus, ha destacado que la decisión del Tribunal Supremo nos sitúa ya prácticamente «en la imagen del fiscal general del Estado sentado en el banquillo».

«Esa imagen para la institución es demoledora, porque ciertamente no se está enjuiciando a la Fiscalía, por supuesto, sino a Álvaro García Ortiz, pero, manteniéndose en el cargo de fiscal general del Estado, la imagen que proyecta de nuestra institución resulta muy comprometida y el daño reputacional es máximo», ha denunciado.

La presidenta de la asociación mayoritaria de fiscales considera que, llegados a este punto, «lo lógico sería que dimitiera, se centrase en la defensa de sus intereses, en defender su inocencia y dejar al margen a la institución».