Valladolid (EFE).- La situación de los incendios forestales en Castilla y León avanza de «manera significativa» y de forma favorable, según ha indicado el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, gracias a la mejora de las condiciones meteorológicas, lo que ha permitido rebajar la gravedad de los fuegos en las últimas horas, aunque se sigue pendiente del viento por la tarde.
«Las condiciones están siendo favorables y se avanza de manera significativa en la extinción», ha indicado Mañueco en la rueda de prensa para presentar las ayudas urgentes a las zonas afectadas por los incendios, y ha insistido en que «cuando las circunstancias dan la oportunidad, el operativo funciona con eficacia».
7 incendios de nivel 2
Actualmente se lucha contra 7 incendios de índice de gravedad potencial 2, después de que esta mañana haya pasado a controlado el incendio de Caín de Valdeón: son los fuegos de Fasgar, Anlleres del Sil, Barniedo de la Reina, Llamas de Cabrera y Gestoso, en León; Porto, en Zamora; y Cardaño de Arriba, en Palencia.
Hay otros 8 de nivel 1, en Yeres, Paradiña, Castrocalbón, La Uña y Canalejas, en León; Molezuelas y Castromil en Zamora; y Candelario, en Salamanca, que es el fuego de Jarilla (Cáceres) que pasó el lunes a Castilla y León.
Además, se mantienen 15 fuegos controlados pero que exigen vigilancia por posibles reactivaciones, tras once días en los que se han declarado en Castilla y León más de 200 incendios.
Medio Ambiente ha indicado que la noche ha sido favorable en general, si bien los fuegos evolucionan de manera diferente, preocupando en estos momentos el de Porto, que afecta al Parque Natural del Lago de Sanabria, y los leoneses de Fasgar, Anlleres del Sil y Barniedo de la Reina, por su entrada en Palencia.
El aumento de la humedad y la bajada de temperaturas favorecen buenos resultados de las maniobras nocturnas realizadas, han insistido, pero en contra de los trabajos de extinción está el viento constante, que sigue manteniendo cierta intensidad a partir de las 15:00 horas, lo que puede provocar reproducciones.
El riesgo del viento de tarde
Esa es la situación que se vive en el incendio de Porto (Zamora), que está contenido y que con la llegada de medios aéreos en combinación con maquinaria pesada y cuadrillas terrestres se espera una evolución favorable, mientras se presta atención a reproducciones en Pías, Castromil, Molezuelas o Mahíde.
En León, mientras se avanza en el fuego de Llamas de Cabrera, con casi todo el perímetro estabilizado pero conteniendo el fuego todavía activo, los trabajos se centran en Fasgar (Murias de Paredes), con una zona especialmente conflictiva y virulenta, que se intentará frenar a lo largo del día.
También preocupa el de Anllares del Sil, que ayer sufrió una activación violenta pero se controló, aunque tiene focos muy activos, y se vigilan las reactivaciones en el incendio de Gestoso, que pasó desde Ourense, y el de Paradiña tiene casi el perímetro cerrado, apunta a estabilización pero hay riesgo de reproducciones.
En cuanto al incendio de Barniedo de la Reina, que entró en Picos de Europa por el Valle de Valdeón, ahora la atención se centra en el flanco sur entre Boca de Huérgano y Valverde de la Sierra, que sigue muy activo y con mucho perímetro por controlar, y que tiene dos focos activos en Palencia, con desalojados.
El fuego de Canalejas está en fase de consolidación del perímetro y vigilancia activa, y evolucionan bien también los de Castrocalbón y La Uña. En León permanece desalojados unos 2.700 vecinos de 43 pueblos.
Mientras, en Salamanca continúan los trabajos de extinción sobre el incendio de Jarilla (Cáceres) que ha entrado a Castilla y León por Candelario.
Salamanca se enfrenta al fuego de Jarrilla
La situación de los incendios forestales en Castilla y León se completa con el fuego de Jarilla (Cáceres), que el lunes entró en Salamanca a través de Candelario, y en el que ayer trabajaron medios aéreos para contenerlo, sin que por el momento presente riesgos para el municipio.
Mientras, en Palencia se elevó a nivel 2 un fuego en Cardaño de Arriba, efecto de los contagios con los incendios de León, después de que se normalizara la situación en la zona de Guardo, tras mejorar la evolución del fuego leonés de Canalejas, que ha bajado a nivel 1.
Para esta jornada se espera que, con las temperaturas bajas y la humedad, se pueda seguir avanzando en el control de los fuegos, pendientes de los cambios bruscos de viento.
La crisis medioambiental se ha cobrado ya miles de hectáreas en Castilla y León, y tres muertos: dos jóvenes voluntarios que fallecieron en las labores de extinción del fuego de Llamas de Cabrera, en Nogarejas, y un bombero forestal que murió en el vuelto de su autobomba en Compludo, ambos en León.

Siguen en estado entre crítico y grave los heridos
Los seis heridos por quemaduras en los incendios de Castilla y León, cuatro en Zamora y dos en León, continúan en estado entre crítico y grave, sin cambios en su evolución, ingresados en el Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid, cinco de ellos, y el sexto en el Hospital Universitario de Getafe (Madrid).
El parte médico facilitado este miércoles por la Junta de Castilla y León indica que la mujer de 77 años que ha sido traslada a planta, con un 10 % de la superficie de su cuerpo quemada, continúa ingresada en planta aunque sigue en estado grave, pero estable.
Otros tres heridos ingresados en Valladolid están en la Unidad de Quemados del Río Hortega, en estado crítico pero estables. Se trata de una mujer de 56 años, con quemaduras en el 48 % del cuerpo; un hombre de 36 años, con quemaduras en el 50 %, y un hombre de 64 años, con el 35 %.
Además, el quinto hospitalizado, un hombre de 80 años que tiene el 15 % del cuerpo afectado por quemaduras, está grave pero con evolución favorable.
Mientras, sobre el herido ingresado en el Hospital Universitario de Getafe, la Comunidad de Madrid informa que el paciente continúa sin cambios y se encuentra estable dentro de la gravedad.

El viento no ayuda a Igüeña
El viento que ha soplado esta tarde ha ayudado a agravar la situación del fuego que se declaró el pasado martes en el municipio leonés de Igüeña y la Junta de Castilla y León acaba de elevar su nivel de gravedad al 2, por la cercanía con una localidad que ha tenido que ser desalojada.
La población que se encuentra cerca de las llamas es la de Colinas del Campo de Martín Moro Toledano, de donde han tenido que ser desalojados 25 habitantes, que se encuentran en el pabellón de Igüeña, en una zona en la que la Guardia Civil ha cortado la carretera provincial LE-5330.
En la zona se encuentran trabajando ocho medios de extinción, pero ninguno de ellos aéreo, según figura en la web de información de incendios de la Junta.
En concreto, la Consejería de Medio Ambiente ha detallado en su perfil de X que se eleva este nivel de gravedad por «existir situaciones que podrían comportar grave riesgo para la población y bienes no forestales, pudiendo implicar medidas de socorro para la población o protección de bienes».