Imagen de archivo de la Fachada Audiencia Nacional. EFE/Mariscal

Un etarra pide retrasar su cita por la causa de Gregorio Ordoñez por estar de vacaciones

Madrid (EFE).- El exjefe de ETA Mikel Albisu Iriarte, Mikel Antza, ha pedido al juez posponer su declaración en la causa que investiga el asesinato hace 30 años del concejal del PP en San Sebastián Gregorio Ordóñez por encontrarse de vacaciones en Mallorca.

Este exjefe de la banda terrorista estaba citado a declarar el próximo 10 de septiembre ante el juez de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge, que ha procesado a la entonces cúpula de ETA por este asesinato.

Reservadas «Desde hace varios meses»

En un escrito enviado el 1 de septiembre, el letrado de Albisu Iriarte señala que en la fecha en la que debe prestar declaración indagatoria por videoconferencia desde el juzgado de Donostia su representado estará en Mallorca entre el 4 y el 11 de septiembre, por unas vacaciones reservadas «desde hace varios meses».

Para justificar esta circunstancia, el abogado ha enviado copia de los billetes de ferry de ida y vuelta, y ha pedido al titular del Juzgado Central de Instrucción 1 de la Audiencia Nacional que suspenda la declaración indagatoria y fije una nueva fecha posterior al 11 de septiembre.

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Imagen de archivo del edificio de la Audiencia Nacional. EFE/Kiko Huesca

Además de Albisu Iriarte, el juez citó a declarar por videoconferencia el próximo 10 de septiembre a los también exjefes de ETA Ignacio Gracia Arregi, Iñaki de Rentería, y a Luis Agirre Lete, Isuntza.

Son las últimas citaciones hechas por el juez De Jorge, que también ha procesado por el asesinato de Gregorio Ordóñez a los exdirigentes etarras José Javier Arizcuren Ruiz, Kantauri y a Julián Atxurra Egurola, Pototo, que en abril optaron por no declarar ante este magistrado, que investiga su presunta responsabilidad como dirigentes de la banda terrorista en el asesinato.

En la resolución que procesó a estos exdirigentes de ETA, el titular del Juzgado Central de Instrucción 1 recordó que el asesinato de Ordóñez, el 23 de enero de 1995, de un disparo efectuado por un encapuchado en un restaurante de San Sebastián, se encuadra dentro de la «estrategia de desestabilización» que desarrollaban los procesados a través del Comité Ejecutivo o cúpula de ETA.