Madrid (EFE).- La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha reiterado este martes que ningún presidente autonómico del Partido Popular se acogerá a la quita de deuda que ha aprobado el Consejo de Ministros.
«Todos los presidentes autonómicos del Partido Popular afirmaron que no entrarían en esta trampa del Gobierno», ha apuntado en una rueda de prensa en la Cámara Baja.
Aprobada por el Consejo de Ministros
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el anteproyecto de ley que permitirá la condonación de 83.252 millones de euros de deuda a todas las comunidades autónomas que lo soliciten y cuyo reparto se basa en criterios de población ajustada, con la garantía de una quita mínima del 19 % para todas las regiones.
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha asegurado que la mayor parte de la condonación de la deuda autonómica aprobada por el Ejecutivo -siete de cada diez euros- beneficia a territorios gobernados por el PP.
Preguntada por la posibilidad de que alguno de los presidentes autonómicos decida finalmente acogerse a la quita de deuda, Muñoz ha afirmado que la postura del PP «está muy clara» y la de los presidentes autonómicos también.
Los presidentes del PP no la pedirán
«Ayer multitud de presidentes autonómicos salieron a decir que no participan de esta farsa del Gobierno», ha reiterado la portavoz popular y ha agregado que todos han dicho «claramente» que no entran en «las trampas del Gobierno» ni se creen sus «mentiras».
Según Muñoz, los presidentes autonómicos del Partido Popular son «gente con palabra», y por tanto no ha querido valorar qué pasaría si alguno pidiera la quita, porque no baraja esta opción.
Muñoz ha vuelto a criticar el anteproyecto de ley aprobado este martes, ya que con él, a su juicio, «la deuda no desaparece», sino que «se reparte» y la pagan todos los españoles.
Por eso, ha agregado, lo que hace falta es una nueva ley de financiación autonómica para todas las comunidades autónomas, debido a que la actual ley de financiación viene de un pacto entre el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y el tripartito de Cataluña, que se hizo, en el año 2009, «sin hablar con el resto de comunidades autónomas».