Madrid (EFE).- El Senado ha comenzado este martes su primer pleno tras el verano de una forma insólita: pasando lista para poner en evidencia la ausencia de varios ministros en la sesión de control y con un debate al respecto en el que el PP ha cargado especialmente contra la vicepresidenta María Jesús Montero.
Esta fórmula se aplica por primera vez gracias a una reforma del Reglamento de la cámara aprobada en junio con la mayoría absoluta del PP, según la cual también se exige que el presidente del Gobierno acuda al menos una vez al mes.
Para el pleno de este martes, han justificado su ausencia siete de los veintidós ministros, una cifra en consonancia con faltas habituales a las sesiones de control parlamentario, por motivos de agenda, como viajes o reuniones.
Minuto de silencio por las víctimas de la violencia machista
Tras el minuto de silencio por las últimas víctimas de la violencia machista, el presidente, Pedro Rollán, ha dado la palabra a la secretaria primera, Eva Ortiz, para que leyera una a una las justificaciones que dieron los ministros para ausentarse de la primera sesión de control del nuevo curso político.
Ortiz ha enumerado que el ministro de Agricultura está de viaje en Dinamarca; el de Economía en Japón; la de Ciencia en Barcelona; la de Defensa una videoconferencia con homólogos sobre Ucrania, la de Trabajo tiene que intervenir en el Congreso a la misma hora y la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, se reúne con la presidenta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
Tras esa lectura los portavoces han tenido un turno para opinar sobre los motivos alegados por los ministros que no han acudido.
La portavoz del PP, Alicia García, ha centrado su crítica en la ausencia de Montero y la «excusa» alegada por la vicepresidenta que el martes próximo tampoco estará presente, porque visitará la Fábrica de Moneda y Timbre, otro organismo público adscrito a su departamento ministerial, como la SEPI.

«Si usan esta práctica, faltará lo mismo que Sánchez», ha augurado la líder del PP en el Senado, tras recordar que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lleva «año y medio sin pisar esta Cámara».
Por eso, García le ha rogado al portavoz del PSOE, Juan Espadas: «¡Recuérdele que aquí está también su trabajo!».
Ausencias por motivos de agenda
En el turno previo, Espadas ha mostrado su «desaprobación absoluta» hacia una innovación parlamentaria sin precedentes de hacer un debate tan «infantil» sobre las ausencias por motivos de agenda, que es un nuevo «espectáculo» en el Senado.
Ha añadido que, si lo que quieren es trasladar que los ministros no trabajan, «es absolutamente falso», ya que han contestado ya esta legislatura a 620 preguntas parlamentarias; más, ha dicho, que los ejecutivos precedentes, antes de exclamar que los socialistas están «hartos de la falta de respeto institucional como regla» del PP en el Senado con su mayoría absoluta.
Solo otro portavoz de grupo ha querido intervenir, el del Plural, Eduard Pujol, de Junts, y lo ha hecho para pedir tanto al PP como al PSOE que «salgan del barro, salgan de la guerra».
«¿Cómo quieren que se respete a la política si hacen política sin educación?», ha dicho Pujol mirando a las bancadas tanto de la derecha como de la izquierda.
Ha descrito que están «haciendo el ‘hooligan’ y cavando fosas» y que muestran ambos «la España política distraída y enfangada con discursos tóxicos».
Luego se ha centrado en criticar a la titular de Trabajo, Yolanda Díaz, por sus actitudes «infantiles» en su propuesta de reducir la jornada laboral, con la intención de salir «en los libros de historia», hasta que por tres veces Rollán le ha llamado para que se atuviera a la cuestión, con la advertencia de retirarle la palabra.