Vecinos de Valdeavero se concentran en contra de la pederastia y para apoyar a las víctimas del frutero de Valdeavero. EFE/Fernando Villar

El frutero acusado de agresiones sexuales a niños será condenado a 98 años de cárcel

Madrid (EFE).- El que fuera frutero de la localidad madrileña de Valdeavero, conocido como el Toba, será condenado a 98 años de cárcel por agredir sexualmente a una decena de menores, tras llegar a un acuerdo con la Fiscalía por el que ha reconocido los hechos y ha aceptado la pena íntegra que pedía para él el Ministerio Público.

Según han confirmado fuentes jurídicas, el acuerdo se ha alcanzado justo antes de que comenzara a celebrarse en la Audiencia Provincial de Madrid el juicio a Cristóbal L.C., en el que es el tercer juicio que afronta por presuntas agresiones sexuales a menores y en el que la Fiscalía pedía para él la pena más alta, 98 años.

Su segunda condena

El acusado, que regentaba una frutería en Valdeavero, ya fue condenado en 2023 a 19 años de cárcel, a diez años de libertad vigilada y a no trabajar con menores durante 25 años, por corrupción de menores y agresión sexual a un menor. Por esa sentencia condenatoria ingresó en la cárcel, donde permanece.

Sin embargo, en febrero de 2024 fue absuelto, en otro juicio, de los delitos de abuso sexual por embaucamiento a menor de 16 años, corrupción de menores y exhibicionismo por los que estaba acusado.

Familiares de las víctimas llegan al Juzgado de Instrucción de Alcalá de Henares en 2021.
Familiares de las víctimas llegan al Juzgado de Instrucción de Alcalá de Henares en 2021. EFE/Fernando Villar

De cara al inicio de este tercer juicio el acusado ha reconocido los hechos que le imputa la Fiscalía, y que son similares a lo que contemplaban las acusaciones particulares -que pedían algunos años más de cárcel, hasta 105-, han explicado los letrados de esta parte, que se han mostrado satisfechos con que acepte casi 100 años de cárcel aunque solo cumpla 20 efectivamente, como ha reflejado el acuerdo porque es el máximo legal en España en estos casos.

El acusado ha entrado a la sala de vistas con la cabeza parcialmente tapada, aunque el tribunal le ha exigido que se destapara para confirmar el acuerdo, lo que ha hecho sin llegar a pedir perdón.

Así ha aceptado los 98 años de prisión que solicitaba para él la Fiscalía por cinco delitos continuados de agresión sexual sobre menor de 16 años con violencia o intimidación (diez años cada uno), tres delitos continuados de abuso sexual sobre menor de 16 años (seis años cada uno) y dos delitos continuados de agresión sexual sobre menor de 16 años con acceso carnal cometido con violencia o intimidación (15 años cada uno).

En concepto de responsabilidad civil le reclama 154.000 euros para las diez víctimas, que tenían entre 4 y 12 años cuando ocurrieron los hechos por los que el acusado fue arrestado en diciembre de 2020.

Aceptó el acuerdo con la Fiscalía

La letrada del acusado, Marina Fernández, ha explicado a la prensa que Cristóbal les ha comunicado esta mañana que «se lo había pensado mejor durante esta noche» y «ante juicio mediático que se estaba haciendo de él, y por sus hijos», quería evitar ir a juicio.

Por su parte el letrado de cuatro de las familias denunciantes, Juan Manuel Medina, ha dicho que se trata de un acuerdo satisfactorio y ha precisado que la inclusión expresa de que el condenado cumplirá un máximo de 20 años de cárcel es innecesaria porque es «lo que marca la ley» genéricamente, salvo para determinadas excepciones que no se dan en este caso.

Ha criticado que el juicio se pospusiera hace un año para finalmente llegar a esta conformidad, ya que las víctimas y sus familias han tenido que esperar este tiempo de más.

La abuela de uno de los menores ha valorado, visiblemente emocionada, que el acusado reconozca los hechos y quede claro «que todo era cierto, que los niños no han mentido jamás en estos cinco años» y han sido «unos valientes» que iban a declarar en la Sala frente a su agresor.

«Ya se puede decir que es un pederasta, un depredador sexual», ha dicho el padre de otro de los menores, que ha celebrado que éstos no tengan que pasar «por el calvario» de un juicio y «revivir todo otra vez».