Madrid (EFE).- La industria de la alimentación para mascotas sigue en cifras positivas en términos generales en el último año, pero con tendencias diferentes según las especies: el gasto en comida para perros ha caído un 4,4 % anual pero en el caso de los gatos se ha elevado un 5,9 %.
El presupuesto que las familias españolas destinan a alimentar a sus gatos ha sido de 595,6 millones de euros en el acumulado de septiembre de 2024 a agosto de 2025, según datos facilitados a Efeagro por la consultora Circana.
En el caso de la alimentación canina, la factura anual en España ha sido de 501,500 millones de euros en el citado periodo, con caídas en todas las subcategorías, excepto en la de alimentos húmedos.
Según los datos de la Red Española de Identificación de Animales de Compañía (Reiac), en España hay 20 millones de mascotas, en una tendencia al alza que se refleja en los datos de consumo de las familias y el comportamiento de la industria del sector.

En términos generales, el gasto en alimentación animal se acerca a los 1.224 millones de euros (+0,3 %), con una media de 22,5 euros al año por persona; en el caso de los «snacks» para perros y gatos llega a los 175 millones.
En volumen, y en el citado periodo, la ventas totales han crecido un 0,9 %, hasta 404.789 toneladas; los precios, por su parte, han bajado un 0,5 % de acuerdo a la misma fuente.
Han retrocedido, especialmente, los precios de los productos para perros, mientras que el mayor encarecimiento se ha registrado en la leche para gatos, un 8 % más en un año.
En otras especies de mascotas, por ejemplo, el alimento para pájaros ha elevado sus precios un 2,2 %, hasta los 16,2 millones de euros.
«En los últimos años la alimentación canina (y de otros animales de compañía) ha avanzado mucho; hay una oferta enorme de comida seca, húmeda y cruda», en un mercado que crece a un ritmo al que «no lo hacen muchas otras industrias», ha señalado a EFE el presidente de la Real Sociedad Canina de España, José Miguel Doval.
Obesidad perruna, reflejo de la evolución social
Según ha apuntado Doval, si bien «hay distintas calidades y gamas, en la mayoría de los casos se trata de alimentos equilibrados y preparados para cubrir las necesidades de los perros».
Pero también se refleja la propia evolución humana y a su juicio «la obesidad se ha convertido en uno de los problemas de salud más importantes» de estos animales.
En su opinión, la industria debería incidir en «la necesidad de que los perros estén bien alimentados, pero no sobrealimentados, porque la obesidad es una de las causas principales de sus enfermedades».
Y hace hincapié en la cuestión de los costes para el consumidor: hay una distinción «muy clara» entre las distintas gamas «y cuanto mayor es la calidad de la alimentación, el precio también se dispara mucho».
A la hora de elegir la alimentación de sus animales, las personas «suelen tener menos problema en buscar una calidad y un precio alto que incluso cuando lo hacen para ellos mismos», ha asegurado Doval.
Un sector productivo concentrado
En España, según ha indicado, hay tres o cuatro fábricas «muy importantes que producen para muchas marcas», además de que «las marcas blancas» son la parte del mercado que crece cada vez más.
Se trata de un negocio pujante que atrae también a los fondos de inversión, que «siempre buscan la rentabilidad», y al que se suma que la venta online, que de acuerdo al experto tiene «una política muy agresiva de precios» y «se ha disparado, cada vez son más las personas que recurren a ella».