Sede de la CPI en La Haya. EFE/CPI- SOLO USO EDITORIAL/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)

Advertencias en Europa, con la excepción de Hungría, contra las sanciones de Trump a la CPI

Bruselas / Berlín / La Haya / Budapest (EuroEFE).- Líderes de la UE y Gobiernos de países como Alemania y Países Bajos advirtieron este viernes contra las consecuencias que tendrá la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de sancionar a la Corte Penal Internacional (CPI), una medida que sin embargo apoya Hungría.

El presidente del Consejo Europeo, António Costa, afirmó que sancionar a la Corte Penal Internacional (CPI) supone una amenaza para su independencia y, además, mina todo el sistema de justicia penal internacional.

«Sancionar a la CPI amenaza la independencia de la Corte y socava el sistema de justicia penal internacional en su conjunto», declaró Costa a través de redes sociales, horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmara una orden ejecutiva para sancionar a funcionarios de ese tribunal.

Costa, que recibió el jueves a la presidenta de la CPI, la jueza Tomoko Akane, garantizó entonces el apoyo de la Unión Europea a la labor «esencial» de ese tribunal con «las víctimas de algunos de los crímenes más horribles del mundo».

En términos parecidos se expresó la presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, quien aseguró que la corte «debe poder emprender libremente la lucha contra la impunidad global».

Además, defendió a una CPI que «garantiza la rendición de cuentas por los crímenes internacionales y da una voz a las víctimas de todo el mundo».

Por su parte, la ministra de Exteriores alemana, Annalena Baerbock, advirtió de que, si la CPI no puede continuar con su trabajo, esto sería «una gran alegría» para el presidente ruso, Vladímir Putin.

«Si la CPI no puede seguir con su trabajo esto sería una gran alegría para Vladímir Putin», quien «tuvo que comprobar en los últimos tres años que sus crímenes contra la humanidad y el secuestro de niños ucranianos no quedaban sin consecuencias», dijo Baerbock en un comunicado en el que no hay alusión directa a las sanciones de EEUU contra el tribunal.

«Putin no pudo viajar a la cumbre de los BRICS a Sudáfrica porque Sudáfrica como signatario del Estatuto de Roma hubiera tenido que detenerlo. Nadie está sobre el derecho internacional», agregó.

El comunicado empieza diciendo que la defensa del Derecho Internacional y de la CPI es fundamental para los intereses de seguridad de Alemania.

«Sólo la fuerza del derecho protege contra el derecho del más fuerte. Si las normas pierden validez a la postre perdemos todos. Proteger el orden jurídico internacional y sus tribunales son nuestro mejor seguro de vida y al mismo tiempo un fundamento para el bienestar y la paz», dice el comunicado.

Desde Países Bajos, sede del tribunal, el Gobierno lamentó la decisión de Trump y defendió su labor “esencial en la lucha contra la impunidad”.

Sin embargo, Geert Wilders, líder de la derecha radical PVV y socio mayoritario de la coalición de Gobierno, consideró que la CPI debería abandonar La Haya.

Hungría se desmarca

Mientras, Hungría anunció este viernes que apoya la decisión de Trump de imponer sanciones contra la CPI, que según Budapest se ha convertido en «un instrumento político» que desacredita todo el sistema legal internacional.

«La decisión de Donald Trump de imponer sanciones contra la CPI es absolutamente comprensible, ya que (la corte) se ha convertido recientemente en una herramienta política tendenciosa y ha desacreditado a todo el sistema judicial internacional», dijo el ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó.

Por otra parte, el ministro opinó que las recientes decisiones de la CPI han profundizado la inestabilidad en regiones y zonas en situaciones difíciles.

«Hungría también está evaluando la cuestión de su cooperación con la CPI», agregó Szijjártó sin ofrecer más detalles al respecto.

Condena de la CPI

El propio tribunal condenó este viernes la orden ejecutiva de Trump y manifestó que va a “perjudicar su labor judicial independiente e imparcial”.

En una reacción, la CPI subrayó que “se mantiene firme junto a su personal y se compromete a seguir brindando justicia y esperanza a millones de víctimas inocentes de atrocidades en todo el mundo” en todas las investigaciones que tiene abiertas.

La orden de Trump contempla restricciones financieras y limitaciones en la obtención de visados para viajar a Estados Unidos a individuos de la CPI, así como su familia inmediata (pareja e hijos), que colaboren en investigaciones del tribunal contra ciudadanos estadounidenses o aliados de Washington.

En los próximos 60 días, se pidió al Departamento del Tesoro que entregue una lista con personas adicionales que puedan verse afectadas por esta medida.

La firma de la orden llegó después de la reunión de Trump el martes en la Casa Blanca con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a quien la CPI considera, entre otras cuestiones, presunto responsable de crímenes como el uso del hambre como arma de guerra contra los palestinos de Gaza.

Editado por Miriam Burgués, con información de Rosa Jiménez y Julio Gálvez desde Bruselas, Imane Rachidi desde La Haya, Rodrigo Zuleta desde Berlín y Marcelo Nagy desde Budapest.