El primer ministro francés, Francois Bayrou, el pasado 13 de julio en París, Francia. EFE/EPA/LUDOVIC MARIN / POOL

Opiniones divergentes entre los países europeos ante el pacto arancelario alcanzado con EEUU

Redacción Internacional / Bruselas (EuroEFE).- El acuerdo arancelario entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos suscitó este lunes opiniones enfrentadas entre los países europeos: mientras abundan quienes, con sus ‘peros’, matices y sin entusiasmo, celebran el pacto para evitar así una «escalada» comercial, también hay quienes lo ven como un acto de «sumisión» ante Donald Trump.

Así se pronunció el primer ministro francés, François Bayrou, en un mensaje en su cuenta de X en el que se refirió al pacto alcanzado entre la Unión Europea y Estados Unidos como el «acuerdo Von der Leyen-Trump», personalizándolo así entre el presidente estadounidense y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

Los dos fueron quienes formalizaron el trato este domingo en un encuentro en Escocia.

«Es un día oscuro en el que una alianza de pueblos libres, unidos para afirmar sus valores y defender sus intereses, se resigna a la sumisión», escribió Bayrou un día después de que Trump y Von der Leyen anunciaran un acuerdo arancelario que fija un gravamen del 15 % a las importaciones de una gran mayoría de productos europeos, incluidos los automóviles, los productos farmacéuticos y los semiconductores, frente al 30 % que Washington amenazaba con aplicar.

El acuerdo también contempla compras comunitarias de energía y equipamiento militar estadounidense, una de las razones que llevó al primer ministro de Hungría, el ultranacionalista Victor Orbán, a criticar a Von der Leyen, a quien Trump “se comió de desayuno” en la negociación.

Orbán, otra de las voces más críticas ante el pacto UE-EE.UU., sostuvo que el acuerdo arancelario es desfavorable para la Unión Europea y “peor” que el negociado por Londres con Washington.

Poco entusiasmo

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, valoró el «esfuerzo» realizado por la Comisión Europea y la «actitud constructiva y negociadora» de Von der Leyen, pero también exhibió su falta de entusiasmo.

«En todo caso respaldo ese acuerdo comercial, pero lo hago sin ningún entusiasmo», resumió el jefe del Ejecutivo de España en una comparecencia de prensa.

En una línea similar, y a la espera de conocer «todos los detalles del nuevo acuerdo comercial entre la UE y EE. UU.», el primer ministro belga, Bart De Wever, dijo que «una cosa está clara»: «Este es un momento de alivio, pero no de celebración».

«Los aranceles aumentarán en varias áreas y algunas cuestiones clave siguen sin resolverse», puso De Wever sobre la mesa.

Evitar una escalada comercial

El canciller alemán, Frederich Merz, calificó de positivo que Europa y Estados Unidos llegaran «a un consenso» y evitaran así «una innecesaria escalada en las relaciones comerciales transatlánticas», algo que «habría afectado gravemente a la economía alemana, orientada a la exportación».

Sin embargo, la economía alemana, la principal de la Unión Europea (UE) y muy dependiente de las exportaciones, recibió este lunes mayoritariamente de forma crítica el acuerdo arancelario, con advertencias de la industria y, sobre todo, la automovilística.

La primera ministra italiana, Giorgia Melonni, sostuvo que la base del 15 %, si incluye la base anterior de los aranceles, que era de un 4,8 % de media, es «sostenible», aunque recalcó que «habrá que estudiar los detalles» del texto.

«Habrá que seguir trabajando en él (en el acuerdo), porque el que se firmó ayer es un acuerdo marco, jurídicamente no vinculante, por lo que aún hay que profundizar en los detalles, como son las posibles exenciones, especialmente en algunos productos agrícolas», dijo Meloni.

Y el primer ministro en funciones de Países Bajos, Dick Schoof, instó a finalizar «lo antes posible» un acuerdo «crucial». Aunque defendió que «habría sido mejor no tener aranceles», concedió que este acuerdo «aporta mayor claridad a nuestras empresas y mayor estabilidad a los mercados».

«Claridad y previsibilidad» fueron las palabras elegidas por el primer ministro irlandés, Micheál Martin, para valorar un pacto «bueno para las compañías, los inversores y los consumidores», mientras que el primer ministro de Eslovaquia, el populista Robert Fico, celebró el «buen resultado» de las negociaciones encabezadas por el comisario europeo de Comercio, el también eslovaco Maros Sefcovic.

El propio Sefcovic defendió este lunes que el acuerdo es el mejor que se podía lograr «en unas circunstancias muy difíciles».

La Eurocámara critica el acuerdo

Por su parte, los grupos políticos del Parlamento Europeo han criticado el acuerdo comercial porque lo consideran «delirante», una «vergüenza» y una capitulación.

«Imponer un arancel base del 15 por ciento es una flagrante violación de los principios de la Organización Mundial del Comercio y un duro golpe a la competitividad industrial europea», dijo el portavoz de Comercio del Partido Popular Europeo, Jörgen Warborn, en un comunicado.

El eurodiputado añadió que «en un momento de crecientes tensiones geopolíticas, un sistema comercial basado en reglas es más esencial que nunca para proporcionar predictibilidad a las empresas y a los ciudadanos», por lo que «la UE no debe llevar a cabo ninguna acción que pueda socavar» este objetivo.

También el responsable de Comercio de los socialdemócratas, Brando Benifei, apuntó que el pacto que ha cerrado la Comisión Europea «ha obtenido peores condiciones» que las que ha acordado con Washington el Reino Unido, país que salió de la UE en 2020 tras el Brexit.

Para la presidenta de los liberales, Valérie Hayer, la UE está pagando «un alto precio», por tener «un superávit comercial de 50 mil millones con Estados Unidos, resultado del mérito de nuestras empresas y de la calidad de su producción».

«La lección de este acuerdo: somos un gigante económico pero un enano político. 27 países, 450 millones de consumidores, la segunda economía más grande del mundo. Una fuerza increíble. Y, sin embargo, a partir de este viernes, los productos europeos exportados a Estados Unidos se verán afectados por aranceles del 15%», escribió en redes sociales.

El copresdiente de los Verdes, Bas Eickhout, afirmó, también en un mensaje en redes sociales, que «delirante parece ser un término preciso para definir el acuerdo comercial», dado que la Bruselas se ha comprometido a comprar productos energéticos a Estados Unidos por valor de 750.000 millones de dólares.

«¡Qué vergüenza! La UE se está entregando a Trump y capitulando abiertamente: aranceles del 15 %, 750.000 millones de dólares en compras e energía contaminante, 600.000 millones de dólares en inversiones en EE.UU.», escribió en redes la presidenta de la Izquierda Europea, Manon Aubry.

Por su parte, el presidente de la Comisión de Comercio Internacional de la Eurocámara, el eurodiputado socialista alemán Bernd Lange, afirmó en un comunicado que aprecia una «asimetría grabada en piedra» con el pacto.

«Los defensores del acuerdo entre la UE y EE. UU. dirán que se ha evitado lo peor, que crea estabilidad para la mayor relación comercial del mundo, que garantiza la competitividad de la UE frente a otros socios y que proporciona cooperación entre la UE y EE. UU. más allá del comercio. Espero sinceramente que tengan razón», aseveró.

Lange se preguntó qué «precio» va a pagar la UE por el acuerdo, recordó que «aún quedan muchos interrogantes» y confió en que el Parlamento «obtenga respuestas a todas las preguntas pendientes».

«Quiero asegurarme de que nada de nuestro derecho a regular, desde los servicios digitales a la fijación de precios del carbono, se ha visto comprometido a cambio de este acuerdo. También que si este acuerdo se convierte en compromisos vinculantes, el Parlamento Europeo y el Consejo tendrán la última palabra al respecto», concluyó.

Sindicatos europeos piden un plan urgente

Mientras, la Confederación Europea de Sindicatos (CES) pidió este lunes urgentemente a la Comisión Europea un plan con medidas para salvaguardar los puestos de trabajo y la producción en la Unión Europea tras el acuerdo arancelario con Estados Unidos.

The EU cannot make working people pay for their failure to stand-up to Donald Trump This deal puts a responsibility on the Commission to introduce measures that protect workers and their industries from the tariffs that it has signed up to 📰 http://www.etuc.org/en/pressrele…

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— European Trade Unions (@etuc-ces.bsky.social) 28 de julio de 2025, 14:35

La CES afirmó en un comunicado que el pacto, que deja un arancel general para la UE del 15 %, es «menos severo» que la amenaza inicial de aranceles del 30 % pero «sigue representando una carga importante para sectores clave».

Eurofer: El impacto del acuerdo comercial es «dramático»

Por su parte, la patronal europea del acero, Eurofer, dijo que el impacto del acuerdo comercial que han alcanzado Estados Unidos y la Unión Europea «sigue siendo dramático» para el sector porque Washington mantiene un arancel del 50 % sobre este tipo de productos.

«El acuerdo sobre aranceles que han alcanzado la UE y Estados Unidos limita los daños en las circunstancias actuales, pero el impacto sobre el acero europeo sigue siendo dramático, dado que se siguen aplicando aranceles del 50 %», dijo la organización en un comunicado.