Bogdan Dasic
Belgrado (EuroEFE).- La inhabilitación del presidente de la República Srpska, el separatista Milorad Dodik, y la anulación de su mandato en el cargo han profundizado la crisis política que vive desde hace meses Bosnia-Herzegovina y que bloquea su camino hacia la Unión Europea (UE).
La crisis se enmarca en las divisiones étnicas del país, con arraigadas posturas nacionalistas e irredentistas que llevaron a la guerra de Bosnia (1992-1995), que causó más de 100.000 muertos, y que perduran tres décadas después.
Estas son las claves para entender la tensa situación actual:
¿Qué es la República Srpska?
El Acuerdo de Paz de Dayton, firmado en 1995, puso fin al conflicto bélico estableciendo la constitución de Bosnia-Herzegovina como una república federal, con una estructura descentralizada y dividida en dos entidades: la Federación de Bosnia y Herzegovina (el ente de musulmanes y croatas) y la República Srpska (el ente serbobosnio).
Se pactó además una administración tutelada por un alto representante elegido por el Consejo Europeo y encargado de supervisar la aplicación del acuerdo, con poderes para destituir funcionarios o imponer leyes si considera que peligra la paz o la integridad estatal.
La República Srpska (RS) goza de una amplia autonomía dentro del Estado bosnio, con su propio Gobierno y Parlamento.
¿Quién es Dodik?

El actual presidente de la República Srpska es Milorad Dodik, de 66 años, si bien su mandato fue revocado este miércoles 6 de agosto, en una decisión que aún puede ser apelada.
Dodik es una figura polémica y polarizadora dentro y fuera de su país, que tiene como aliados clave a Rusia y Hungría.
A lo largo de su carrera, ocupó cargos como primer ministro, presidente de la RS y representante serbio en la presidencia tripartita de Bosnia.
Aunque comenzó siendo moderado, con el tiempo ha ido adoptando discursos y posturas cada vez más ultranacionalistas y separatistas. Ha llegado hasta el punto de cuestionar la viabilidad de Bosnia como Estado unificado y abogar por la independencia del ente serbobosnio o su anexión a Serbia.
Después de haber reconocido el genocidio de Srebrenica, hoy rechaza que la masacre de 8.000 bosniomusulmanes por milicias serbias haya tenido lugar.
Dodik considera fracasada la estructura política impuesta por los Acuerdos de Dayton y no reconoce la autoridad del alto representante internacional para Bosnia-Herzegovina, Christian Schmidt.
Del desacato a la condena
En 2023, Dodik firmó dos leyes que estipulaban que las decisiones del Tribunal Constitucional de Bosnia-Herzegovina y del alto representante internacional no serían respetadas en la República Srpska.
El pasado 26 de febrero, el Tribunal Federal de Bosnia- Herzegovina lo condenó a un año de prisión y seis años de inhabilitación para ejercer cargos políticos por desacato de las decisiones de Schmidt.
Dodik reaccionó rechazando la condena y amenazando con la separación de la República Srspka del resto del país si se mantenía en pie. Además, impulsó la aprobación en el Parlamento serbobosnio de una serie de leyes que vetaron la actuación de la Justicia y la Policía estatal bosnia en su territorio, sustituyéndolas por sus propios órganos.
«A partir de hoy ya no hay Bosnia-Herzegovina«, dijo entonces el líder secesionista en una una congregación en Banja Luka.
La condena contra Dodik fue confirmada en segunda y firme instancia el pasado 1 de agosto, por lo que el día 6 la Comisión Electoral Central le revocó el mandato presidencial.
Incertidumbre política
Según la legislación bosnia, la pena a un año a prisión puede serle conmutada por una multa de unos 52 euros por día de cárcel, algo que los abogados del condenado ya han solicitado.
Por otro lado, Dodik tiene aún dos días para apelar la revocación de su mandato como presidente, pero si la decisión de la Comisión Electoral es confirmada en firme, debe dimitir del cargo que ocupa.
En ese caso, la Comisión Electoral deberá convocar nuevas elecciones presidenciales, a celebrarse en un plazo de 90 días.
Dado que Dodik y su partido no aceptan la sentencia judicial ni la revocación del cargo presidencial, es incierto cómo evolucionará la situación a partir de ahora.
El líder serbobosnio anunció además que se convocará un referéndum en la República Srpska sobre su mandato. Lo hizo a pesar de que la Constitución de Bosnia-Herzegovina no contempla la posibilidad de referendos a nivel de entidades.
Apoyo de Putin y Orbán, condena de la UE

Los Gobiernos de Rusia, Serbia y Hungría han expresado su firme apoyo a Dodik en esta situación.
El primer ministro húngaro, el ultranacionalista Viktor Orbán, recibió a Dodik el martes en Budapest y opinó que su condena se debe a que se ha «negado a bailar al son que le toca Bruselas».
Mientras, la Unión Europea y Estados Unidos exigen el respeto de la sentencia de la Justicia bosnia y apoyan la actuación de la Comisión Electoral Central como un paso hacia el fortalecimiento del Estado de derecho en el país balcánico.
Bosnia-Herzegovina obtuvo el estatuto de país candidato a la UE en diciembre de 2022. Sin embargo, el país no ha cumplido por ahora los requisitos legales necesarios, algo que Bruselas atribuye en parte al bloqueo de las autoridades secesionistas y prorrusas de la República Srpska.

