Bruselas / Budapest (EuroEFE).- La Comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento Europeo decidió este martes mantener la inmunidad al eurodiputado Péter Magyar, el líder del principal partido opositor al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, al que la justicia de ese país reclama por tres denuncias.
Fuentes parlamentarias dijeron a EFE que la misma comisión abogó también por proteger la inmunidad de la eurodiputada italiana Ilaria Salis, quien estuvo casi un año en prisión preventiva en Budapest, acusada de agredir a manifestantes en una marcha neonazi.
La decisión final sobre la inmunidad de los dos eurodiputados deberá tomarla ahora el pleno de la Eurocámara, en una votación posterior.
Rechazo de tres suplicatorios
Los eurodiputados rechazaron hoy los tres suplicatorios que las autoridades judiciales húngaras ha enviado al Parlamento Europeo desde octubre del año pasado para poder juzgar al líder de partido Tisza, por supuestamente haber robado el teléfono móvil a un hombre que le estaba grabando en una discoteca y por otras dos denuncias por difamación.
Tres suplicatorios que han analizado el eurodiputado socialdemócrata polaco Krzysztof Smiszek; el también polaco Dominik Tarczynski, del grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos, y la francesa Pascale Piera, de los Patriotas por Europa, el grupo que ha impulsado Orbán en el Parlamento Europeo.
Magyar, que lidera las encuestas con un 40 % de intención de voto frente al 34 % del Fidesz de Orbán de cara a las elecciones generales en Hungría el año que viene, mantiene su inmunidad, a la espera de que el pleno de la Eurocámara confirme la decisión.
Del mismo modo, también la mantiene Salis, a quien las autoridades húngaras detuvieron en 2023 -antes de lograr la inmunidad parlamentaria tras salir elegida en las elecciones europeas de 2024- por supuestamente haber agredido a tres personas.
La activista, que niega las acusaciones, estuvo casi un año en prisión preventiva en un centro de alta seguridad húngaro y apareció ante un tribunal de Budapest encadenada de pies y manos.
Un caso que ha llegado a generar tensiones entre la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y Orbán.
Hungría acusa a la Eurocámara de legitimar «el terrorismo de extrema izquierda»
Por su parte, el Gobierno húngaro expresó este martes su indignación por el rechazo de la Eurocámara a levantar la inmunidad a Salis, acusada en Hungría de agredir a participantes en una marcha neonazi, y acusó a la institución comunitaria de legitimar así «el terrorismo de extrema izquierda».
«Es incomprensible e indignante que el parlamento Europeo legitime el terrorismo de extrema izquierda», afirmó en la red social X el portavoz internacional del Gobierno húngaro, Zoltán Kovács.
🛑It is incomprehensible and outrageous that the @Europarl_EN legitimizes far-left terrorism.
— Zoltan Kovacs (@zoltanspox) September 23, 2025
👉The antifascist @SalisIlaria and her comrades traveled to Hungary with the premeditated goal of randomly beating people on the street purely out of political conviction. This is not a… pic.twitter.com/G6i4plWMq0
El portavoz reaccionó así a la decisión de no proponer, como había pedido Budapest, que se levante la inmunidad parlamentaria a la eurodiputada Salis, adoptada hoy por la Comisión de Asuntos Jurídicos (JURI) del Parlamento Europeo con 13 votos a favor y 12 en contra, según informó el portal Telex.hu.
Kovács afirmó que Salis y sus compañeros habían viajado a Hungría para «golpear aleatoriamente a personas en la calle por pura convicción política», lo que consideró un acto de terrorismo.
Por otro lado, el primer ministro húngaro dijo este martes que es «una vergüenza» que la JURI también rechazara el levantamiento de la inmunidad parlamentaria al conservador Magyar.
Ante la Comisión había tres solicitudes al respecto, basadas en sendas denuncias. Una, presentada por el Gobierno húngaro, se refería al caso abierto por la fiscalía del país contra el político opositor por haberle quitado el móvil a un hombre que le estaba grabando en una discoteca y arrojar luego el aparato al Danubio. Las otras dos están relacionadas con denuncias contra Magyar por supuesta difamación.

