Cracovia (Polonia) / Moscú (EuroEFE) – El ministro de Asuntos Digitales de Polonia, Krzysztof Gawkowski, aseguró este lunes que su país ha registrado este año 170.000 ciberataques, la cifra más alta jamás registrada y muy superior a los 111.000 incidentes durante todo el año anterior, una situación de la que culpó a Rusia.
El también vice primer ministro ofreció estos datos hoy durante una entrevista en la televisión estatal, y detalló que, de los entre 2.000 y 4.000 ataques cibernéticos diarios registrados, entre 700 y 800 representan una amenaza real para la seguridad del país.
Gawkowski enfatizó que la cifra de incidentes en 2025 ya ha alcanzado un número récord en comparación con 2024.
El ministro polaco recalcó que «muchos de estos ataques tienen una clara huella rusa» y vaticinó un incremento en el número de «amenazas y desafíos» que enfrentará Polonia en el ámbito informático, aunque aseguró que «los servicios polacos podrán repeler la gran mayoría».
El Gobierno polaco anunció recientemente que se ha elevado el presupuesto de ciberseguridad hasta los 1.000 millones de euros en 2025.
Polonia, unos de los objetivos prioritarios para sabotajes
Polonia es considerada un objetivo prioritario de los sabotajes por internet dentro de la Unión Europea (UE), y para su Gobierno los ataques en el ciberespacio son parte de la «guerra híbrida» planteada por Rusia.
Aparte de casos que obligaron a suspender operaciones hospitalarias durante horas, ha habido intentos de penetrar la red de Tecnologías de la Información (TI) de grandes ciudades para cortar el suministro de agua, aunque estos fueron frustrados antes de afectar a los usuarios.
El sector energético también ha sido un blanco significativo: en 2024, más de 4.000 de los 100.000 incidentes reportados afectaron a instituciones relacionadas con la energía.
Los medios de comunicación también se han visto afectados por este tipo de ataques, y el año pasado se registró un ataque coordinado contra la agencia pública PAP, que, tras ser jaqueada, difundió una noticia falsa sobre una movilización nacional.
En aquella ocasión Gawkowski subrayó que «fueron los rusos» y que el objetivo final era «paralizar al país».
Rusia niega el envío de drones hacia la UE
Mientras, Rusia rechazó este lunes las acusaciones sobre el envío de drones hacia Alemania y otros países de la UE y alertó ante preparativos de escalada por parte de los Veintisiete y la OTAN.
«El asunto ese de los drones, realmente, es cuando menos extraño. Pero nuevamente no existe fundamento alguno para acusar de ello a Rusia», declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa telefónica diaria.
Señaló que «en Europa hay muchos políticos que tienden a acusar ahora de todo a Rusia», al comentar declaraciones del canciller alemán, Friedrich Merz, de que Moscú podría estar detrás de los envíos de drones en la UE.
«Siempre lo hacen sin fundamentos, de modo indiscriminado y nuestra actitud ante esto es la correspondiente», indicó.
Recordó que en una ciudad europea arrestaron a un ciudadano local que estaba volando un dron «que causó un revuelo».
«Detuvieron a un muchacho, resultó que era aficionado a los drones. El comunicado señala que el joven no tiene relación alguna con Rusia. Este es un ejemplo concreto, pequeño y particular, pero hay que mirar con mayor amplitud», aseveró.
Por su parte, el viceministro de Exteriores ruso, Alexandr Grushkó, recordó que Rusia propuso a Polonia consultas con el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Exteriores pero «las ignoraron».
En lugar de ello, Varsovia se dirigió a la OTAN con la solicitud de activar el artículo 4 sobre consultas ante una posible amenaza.
«Si ellos tienen preguntas sobre el origen de estos drones, de dónde volaban, claro está que debían haberse dirigido a nosotros. Pero por cuanto no se dirigieron, esto significa que no están interesados en esclarecer de veras la situación», dijo.
Moscú: «Europa va por el camino de la escalada»
Estimó que los planes político-militares de la UE y la OTAN apuntan hacia preparativos para una confrontación con Rusia.
«Los riesgos son muy grandes. Vemos que Europa va por el camino de la escalada», indicó, al constatar «el incremento de la ayuda militar de Occidente a Ucrania (…) y el envío de armas cada vez más mortíferas».
Además, denunció, «esto también se observa en el flanco oriental de la OTAN, donde se incrementa el número de maniobras militares».
«El carácter de estos ejercicios se torna cada vez más y más agresivo. Se practican operaciones ofensivas con desembarco de tropas, se incrementan las actividades de espionaje aéreo. Se eleva la presencia del componente nuclear. Junto a nuestras fronteras vuelan bombarderos estratégicos estadounidenses», destacó.
Concluyó que «se trata de una política dirigida de modo evidente a la confrontación con Rusia y a los preparativos para un enfrentamiento militar con Rusia».

