Badajoz (EFE).- El nuevo delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, que ha tomado este viernes posesión del cargo, propondrá reuniones periódicas con todas las partes implicadas para analizar la situación de las infraestructuras en Extremadura, ofrecer soluciones, hacer reivindicaciones, pedir cuentas y efectuar propuestas.
Quintana ha afirmado que a estos encuentros se convocará al Gobierno central, a sus organismos, a la Junta de Extremadura, las diputaciones provinciales, la Federación de Municipios y Provincias de Extremadura (Fempex), grupos políticos, sindicatos, patronal y colectivos sociales, para “hablar y dar verdaderas soluciones a los problemas que surjan”.
Unos encuentros, ha añadido, que también servirán “para realizar reivindicaciones, pedir cuentas y efectuar propuestas”.
“Las puertas estarán abiertas para todos, -ha dicho- no se obligará a nadie a venir, pero todos tenemos una responsabilidad que cumplir, pues la obligación de servicio público no tiene otra razón de ser, y además hay que estar a la altura de lo que Extremadura se merece”.
Según ha explicado José Luis Quintana “el tiempo de las excusas ha acabado” en este ámbito.
Por otra parte, ha expresado que otro “reto” de la sociedad es la revolución verde y digital en la lucha contra el cambio climático y contra la despoblación, para lo cual el ámbito municipal es “muy importante”.
El nuevo delegado del Gobierno ha afirmado además que es fundamental aparcar cualquier conflicto que impida o dificulte la resolución de avances, de ahí que haya abogado por la “colaboración absoluta” con la Administración regional.
Al acto ha asistido el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, quien ha destacado “la escuela de cercanía” que propicia en política disponer de una trayectoria en el ámbito municipal, como es el caso de José Luis Quintana, así como la “transformación” que logró Don Benito durante su etapa como alcalde.
Extremadura, prioridad del Ministerio de Transportes
Puente, ha manifestado que Extremadura es “la prioridad” para el departamento que dirige porque su ideología es “atender primero a quienes más lo necesitan”.
Extremadura, a su juicio, “es un lugar que no se queja de sus infraestructuras por exceso ni de vicio, sino por necesidad”.
Puente ha coincidido en ofrecer la “máxima colaboración” con la Junta de Extremadura, y a este respecto nunca rechaza “la mano tendida” ni da “portazos a nadie, y menos gratuitamente”.
En esta línea, la presidenta del Ejecutivo autonómico, María Guardiola, ha puesto en valor que Puente “aparque líneas rojas”, que en ocasiones parecen “palabras de moda en el debate político nacional”, pues frente a “barreras infranqueables” son necesarias “líneas verdes, blancas y negras”.
Guardiola ha subrayado que los problemas de conectividad están lastrando hoy las posibilidades de crecer de Extremadura “y los ciudadanos de esta región no se merecen más prórrogas”.
El delegado del Gobierno saliente, Francisco Mendoza, ha querido trasladar por su parte que regresa a la Diputación de Badajoz para continuar con su principal premisa, “ayudar” a quien así se lo solicite, en esta ocasión especialmente en lo relativo al ámbito municipal.
Al acto han asistido, entre otros, los expresidentes autonómicos Juan Carlos Rodríguez Ibarra, José Antonio Monago y Guillermo Fernández Vara; la presidenta de la Asamblea de Extremadura, Blanca Martín; la máxima responsable del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx), María Félix Tena, y alcaldes de la región, entre ellos el de Badajoz, Ignacio Gragera.