Mérida, 11 sep (EFE).- El inicio del nuevo curso escolar en Extremadura ha estado marcado este jueves por la falta de transporte escolar en autobús para miles de alumnos, cuya cifra exacta no ha sido facilitada por la Administración ni por las empresas del sector, a raíz de la negativa de algunas de estas a acudir a las licitaciones de las rutas de transporte.
Alrededor de 220 rutas de las 579 que conforman el mapa del transporte escolar extremeño se han quedado sin servicio, lo que ha afectado a miles de escolares residentes, principalmente, en municipios de entornos rurales o de poca población.
Afectados
Aunque la cifra dada por la Administración en los días previos al inicio del curso rondaba los 7.000 en cuanto a estudiantes afectados por la falta de prestación de este servicio para las entonces 242 rutas sin adjudicar, las últimas licitaciones de rutas han reducido el número de las mismas a unas 220, por lo que la cifra de alumnos que se han quedado sin dicho transporte también ha disminuido.
Muchas madres y padres han optado por llevar a sus hijos e hijas a los centros educativos con sus propios vehículos, si bien tampoco se conoce el número de alumnos que finalmente no han podido acudir a su primer día de clase.
La incertidumbre de saber si pasaba el autobús o no se ha vivido en numerosos municipios extremeños, principalmente de entornos rurales o con poca población, como Arroyo de San Serván, Calamonte, Guareña, Esparragalejo y La Garrovilla, entre otros muchos.
«He tenido que dejar a la pequeña en el colegio del pueblo, que está a media hora, y traer a la otra a Plasencia. Hemos llegado cuando hemos podido. No entiendo cómo esto no estaba previsto», ha explicado Esther Sánchez, vecina de la entidad local menor de San Gil, en el norte de la provincia de Cáceres.
Empresas
Un grupo de empresas del sector ha decidido no optar a la licitación de más de 200 rutas escolares al entender que los precios ofrecidos por la Administración regional «no llegan para atender los gastos, que son muchos».
«Cuando la goma se estira mucho, pues pasa esto», han afirmado a EFE, a la vez que rechazan de plano que la Consejería de Educación los señale como culpables» de esta situación.
Asimismo, han remarcado que cuando hay un concurso público, «el que quiere va y el que no, pues sencillamente no va».
Resolución y denuncia
Al objeto de intentar dar una solución, la Junta adoptó dos medidas.
La primera fue una denuncia por la vía penal a estas empresas por no prestar «un servicio esencial» cuando existe un acuerdo marco suscritas por todas -tanto las que han acudido a las licitaciones como las que no- y una petición de medidas cautelares para que la Administración de Justicia obligara a estas últimas a prestar un «servicio esencial» para un derecho -el educativo- esencial.
Además, el Gobierno regional denunció «coacciones» para elevar el precio del servicio.
El Juzgado instructor de la denuncia ha emitido este jueves un auto en el que rechaza las medidas cautelares y sostiene que dichas coacciones, en el inicio de este procedimiento, no están constatadas.
La segunda fue un una resolución administrativa para adjudicar de forma directa y con «obligación» de cumplimiento las rutas de transporte escolar, la cual no ha sido atendida.
Educación telemática y ayudas
Ante esta situación, la Junta de Extremadura ha dado indicaciones a los directores de los centros educativos para que implanten la modalidad telemática, coexistente con la presencial, «para atender a todos los alumnos, puedan asistir o no» a clase, hasta que se normalice el servicio de transporte escolar.
En una carta remitida a las familias, a la que ha tenido acceso EFE, la Consejería de Educación también ha anunciado que arbitrará ayudas económicas para los padres que opten por trasladar a sus hijos a los centros con medios propios.
Su titular, Mercedes Vaquera, ha afirmado este jueves que en el acuerdo marco suscrito con el sector en 2024 se actualizaban los precios.
«Dicho acuerdo supuso un incremento de los precios de un 20 % de media, más de 16 millones de euros, y en la categoría C, donde están la mayoría de las rutas, del 50 %», ha apuntado.