Imagen de archivo de una máquina cosechadora sobre campos de cereal. EFE/JAVIER BLASCO

La producción de la campaña extremeña de cereal superará en un 25 % a la del pasado año

Badajoz, 13 jul (EFE).- La producción de cereal aumentará este ejercicio en Extremadura en torno a un 25 por ciento en relación al año pasado, según las estimaciones de la organización agraria La Unión, debido a las precipitaciones de meses atrás y a la evolución de la campaña, sector que, sin embargo, se ve lastrado por los bajos precios.

El máximo responsable de La Unión Extremadura, Luis Cortés, ha explicado a EFE que el cereal está logrando “cantidades por hectárea muy superiores a años anteriores”, en algunos casos hasta 4.500 kilos por encima de los últimos ejercicios.

En este marco, Cortés espera que la cosecha alcance cifras superiores en torno a un 25 por ciento en relación a 2024 (año en el que se obtuvieron unas 700.000 toneladas) y un 85 por ciento en relación a 2023, gracias a las lluvias registradas meses atrás y a la buena evolución de la campaña.

A ello se debe añadir que “hay más pastos, pudiéndose este año segar y realizar heno tras unos cuatro años sin poder efectuarse estas tareas”, ha manifestado.

Luis Cortés ha explicado que tras los “difíciles” últimos años, el cereal “ha logrado por fin tener una cosecha importante, no de valores récord, pero sí alta”, un sector que sin embargo sigue lastrado por “los bajos precios”.

Bajos precios

En este sentido, este aumento de producción no permitirá sin embargo que el cultivo sea rentable, pues “el precio ha bajado casi un 50 por ciento en relación a hace dos años”, ha criticado.

“El cereal no fue rentable en 2023 debido a la baja producción, y este ejercicio esta circunstancia se produce como consecuencia del importante descenso de los precios”, ha lamentado.

El final de la campaña podría retrasarse unos ocho días (y por tanto llegar incluso a agosto), ha manifestado el responsable de la organización agraria, debido a la falta de cosechadoras existente este año y a la necesidad de parar los trabajos durante algunas horas establecidas para evitar riesgos de incendios.

La escasez de cosechadoras se debe a las dificultades para adquirirlas o contratarlas debido tanto a la escasa rentabilidad del cereal como al aumento del coste del gasoil.

Luis Cortés ha pedido a las administraciones que tengan en cuenta todas estas circunstancias como consecuencia de la bajada de los precios y del aumento de los costes de producción, y por tanto de las difíciles condiciones para obtener rentabilidad en este cultivo.