Barcelona (EFE).- La manifestación independentista convocada como cada Diada por la ANC y otras entidades ha echado a andar a las 17:14 horas en Barcelona, deslucida por la amenaza de lluvia, que puede acabar alterando el formato del acto político final.
Después de una lluviosa mañana que ha obligado a cancelar varios actos y actividades programadas con motivo de la Diada del 11 de septiembre, los organizadores de la habitual manifestación independentista han decidido mantener la convocatoria de la tarde «pese a la previsión de lluvia», han señalado en un comunicado.
«Sin embargo, y por motivos técnicos y de seguridad, el acto político final previsto una vez finalizada la movilización, en el escenario, se puede ver alterado», añade el comunicado.
La manifestación de Barcelona -que se desarrolla en paralelo a otras dos, convocadas en Girona y Tortosa (Tarragona)- discurre desde Pla de Palau hasta los aledaños del monumento a Colón.
Miles de personas -muchas de ellas con banderas ‘estelades’- se han ido acumulando en el punto de inicio de la movilización, aunque la densidad de manifestantes está muy lejos de las convocatorias de los años más intensos del ‘procés’.
La cabecera de la manifestación está presidida por una pancarta con el lema ‘Más motivos que nunca. Independencia’, sostenida entre otros por el presidente de la ANC, Lluís Llach, y el presidente de Òmnium Cultural, Xavier Antich.
JxCat denuncia la «falsa normalidad»
Antes de iniciarse la manifestación principal desde Pla de Palau, el vicepresidente y portavoz de JxCat, Josep Rius, ha afirmado que hay «más motivos que nunca» para manifestarse a favor de la independencia y contra un Estado que «no cesa en su ofensiva contra Cataluña», en alusión a la sentencia del TSJC sobre el catalán y a las «trabas» para que esta lengua sea oficial en la Unión Europea.
Rius ha indicado que tanto la situación de la lengua como el hecho de que el presidente de Junts, Carles Puigdemont, no pueda regresar a Cataluña son «dos ejemplos de la falsa normalidad» que defiende el presidente de la Generalitat, Salvador Illa.
ERC reivindica una Cataluña «viva»
Por parte de ERC, que ha tenido que anular su acto político de primera hora de la tarde por la lluvia, su secretaria general, Elisenda Alamany, ha subrayado que hoy se conmemora que Cataluña «sigue en pie» y es «una nación viva».
«Reivindicamos que somos un pueblo vivo, una nación viva ante aquellos que nos quieren pacificar, que piensan que Cataluña es una comunidad autónoma más, y también ante aquellos que nos quieren divididos y más debilitados», ha subrayado.
Presencia policial cerca de los seguidores de Aliança
Un grupo de seguidores de Aliança Catalana, formación independentista de extrema derecha que lidera Sílvia Orriols, coreaba lemas contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y contra el líder de Junts, Carles Puigdemont, a lo que algunos manifestantes han respondido con abucheos y gritos de «Fuera fascistas» y «Puigdemont, presidente».
Agentes de los Mossos d’Esquadra se han desplegado en la zona con presencia de seguidores de Aliança Catalana para evitar incidentes.
Un grupo de motoristas y una columna de tractores se han añadido al grueso de manifestantes en el inicio de la manifestación, en la que también se pueden ver carteles y símbolos que hacen referencia a Palestina, los problemas de Rodalies o las obras de Sijena.
La ANC había convocado, una hora antes de la manifestación, otra concentración frente a una sede judicial en la Via Laietana, para protestar contra la última sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) sobre el catalán, a la que han acudido unas 200 personas, aunque en el último momento ha sido desconvocada.