Santiago de Compostela (EFE).- La ola de incendios forestales que afecta a Galicia ya ha arrasado 22.219 hectáreas, la gran mayoría en la provincia de Ourense, donde se sitúan los siete fuegos activos este jueves en la comunidad.
Según los datos divulgados por la Consellería de Medio Rural, el municipio más asolado por las llamas es Chandrexa de Queixa (Ourense), donde siguen activos dos focos.
Son el de Requeixo, que ya ha calcinado alrededor de 4.500 hectáreas, y el de Parafita, con otras 5.000 hectáreas arrasadas, parte en el límite con el municipio Manzaneda.
En Ourense, se han quemado otras 5.000 hectáreas en Oímbra-A Granxa, 4.000 en el fuego de A Mezquita-A Esculqueira y 1.700 en Maceda-Santiso, todos ellos todavía activos.
También están activos dos incendios en Vilardevós-Vilardecervos (200 ha) y Larouco-Seadur (150 ha).
Otros focos
Otros focos importantes en la provincia ourensana pero que se han dado como estabilizados son los de Maceda-Castro de Escuadro (450 ha), Vilariño de Conso-Mormentelos (180 ha), Montederramo-Paredes (120 ha), Ourense-Seixalbo (100 ha) y Vilardevós-Moialde (40 ha).
En Lugo, las llamas calcinaron 200 hectáreas en Samos-Santalla y otras 150 en A Fonsagrada-Monteseiro.
En la provincia de Pontevedra, se logró estabilizar la noche del miércoles el fuego de de Dozón, que ha afectado a una superficie estimada de 400 hectáreas.
Si se tienen en cuenta todos los fuegos declarados desde que empezó agosto, la superficie arrasada por las llamas supera las 23.800 hectáreas.
En 2024, la superficie total quemada fue de apenas 2.664,70 hectáreas, una de las cifras más bajas registradas, según el Plan de prevención y defensa contra los incendios forestales de Galicia (Pladiga).