José Carlos Rodríguez I
Santiago de Compostela (EFE).- Más de 300.000 alumnos gallegos desde Educación Infantil hasta Bachillerato se incorporan a las aulas este lunes en un curso marcado un año más por el descenso de la natalidad, que se hace notar en casi todas las etapas educativas y por algunas protestas en centros escolares por la falta de profesorado.
La vuelta al cole se ha producido con cierta normalidad, sin incidencias reseñables más allá de algunas protestas en algunos centros por parte de las Anpas, ante las «carencias» en la atención a alumnos con necesidades especiales.
Para este curso 2025-2026, el sistema educativo gallego contará con un total de 31.756 profesores, lo que representa un aumento de 153 respecto al curso pasado, según anunció ayer el conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades y Formación Profesional, Román Rodríguez.
Sin embargo, este aumento no es suficiente para la Central Intersindical Galega (CIG) el sindicato mayoritario entre el profesorado, que ha llamado a manifestarse contra la política educativa de la Xunta el próximo 13 de septiembre y ha convocado una huelga el día 25 del mismo mes.
En algunos centros se han sucedido protestas, como es el caso del CEIP Monte dos Postes, en Santiago de Compostela, donde la comunidad educativa se ha concentrado esta mañana «para exigir a la Xunta de Galicia los recursos necesarios para garantizar una atención educativa de calidad a todo el alumnado».
Señalan una situación «insostenible» y demandan al menos dos profesores más de Pedagogía Terapéutica (PT) y un especialista más en Audición y Lenguaje (AL) para cubrir las necesidades mínimas del alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo.
«Sin estos recursos, se pone en riesgo la atención adecuada y equitativa para todo el alumnado», sostienen desde el Anpa del centro.
También en Santiago, en el colegio López Ferreiro, piden profesorado de refuerzo para atender a más de treinta niños matriculados que tienen necesidades especiales, ya que aseguran que se han producido recortes y que este año no cuentan con profesores especialistas para atender a los alumnos vulnerables.

Inicio sin alumnos en Rianxo
Otro ejemplo es el del del colegio público Ana María Diéguez de la parroquia de Asados, en Rianxo (A Coruña), al que hoy no ha acudido ningún alumno de los cursos de infantil y de primaria como medida de presión a la Consellería de Educación por la falta de refuerzo en el profesorado.
Los padres y madres del centro han decidido no llevar a sus hijos tras haber solicitado reiteradas veces el desdoble del aula de quinto de primaria, que cuenta con un total de veinticuatro alumnos, pero que, debido al acuerdo que alcanzaron la Xunta y los sindicatos y que contempla una ponderación doble o triple a efectos de ratio de los alumnos que tengan necesidades especiales, finalmente se compone de veintiocho alumnos ponderados.
Desde el Anpa piden que se cubra la plaza de profesor de pedagogía terapéutica y audición y lenguaje a tiempo completo y señalan que seguirán sin llevar a sus hijos e hijas al centro hasta que se atiendan sus demandas.
La Xunta destaca la mejora progresiva del sistema
Sin embargo, en la Xunta ponen el foco en un inicio del curso que arranca con «normalidad» y con «todo listo».
Destacan la voluntad de la Consellería de seguir profundizando en la modernización del sistema educativo, con una mayor atención a la inclusión y a la diversidad, así como una reducción progresiva de las ratios y mejoras en las condiciones laborales del profesorado, medidas contempladas en el acuerdo de mejora educativa firmado ya para el curso pasado con las organizaciones sindicales CCOO, ANPE y UGT.
El conselleiro de Educación apuntaba que el aumento de docentes «permitirá seguir mejorando tanto la ratio por aula como la ratio por profesor», donde Galicia ya es «una de las comunidades líderes en España», con una tasa de 9,9 alumnos por profesor, frente a la media estatal de 11,3.
También destacaba el plan para la simplificación de tareas burocráticas en los centros educativos, que según la Xunta supondrá un ahorro de más de 120.000 horas de trabajo administrativo por curso.
Esta mañana, el conselleiro, junto al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha visitado el CPI Plurilingüe de Vedra, en A Coruña, donde ambos desearon a toda la comunidad educativa «un buen inicio del año académico».

Menos alumnos por la caída de la natalidad
Durante la visita, han conversado con alumnos y profesores y han comprobado las instalaciones del centro, en un curso marcado por el descenso de la natalidad, lo que implica un menor número de alumnos matriculados en todas las etapas educativas menos en Bachillerato.
Un total de 47.355 alumnos cursarán educación infantil en 2025-2026, 1.019 menos; mientras que en primaria serán 123.987, 2.411 menos.
En secundaria serán un total de 96.245, 1.284 menos; mientras que a Bachillerato se incorporan 34.046, 459 más; y en Educación Especial habrá 1.210 alumnos, la misma cifra que el curso anterior.

El inicio de curso, un «desahogo» tras los incendios
La directora Reyes López, del CEIP Plurilingüe de Maceda, en Ourense ha señalado a Efe que el verano ha sido «muy duro» para muchas de las familias afectadas por los incendios y ha opinado que el inicio del curso supone un momento de «desahogo» para muchos niños y niñas, que se reencuentran con los compañeros y comparten sus experiencias vividas durante el verano.
«Los niños son como esponjas, todo lo que viven, consciente o inconscientemente, lo llevan dentro. Todos los afectados directa o indirectamente por los incendios lo pasaron muy mal y ahora en el momento de reencuentro, cuando están con sus compañeros es, cuando cuentan todo», señala.
Desde la Consellería señalan que, a pesar de los incendios, el inicio del curso en las zonas afectadas se ha producido «con normalidad», ya que ninguna infraestructura se vio afectada por las llamas y tampoco han tenido que producirse alteraciones en el correcto funcionamiento de curso o en las rutas de autobuses escolares. EFE