Ferrol (EFE).- La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha acudido este jueves a la firma del hito de aceptación de la fragata F-111 Bonifaz, un acto previo a la botadura del buque esta tarde, y ha señalado que los representantes del Gobierno no acuden a hacer política, sino a sentirse «orgullosos», con una referencia especial a los trabajadores de Navantia Ferrol.
Al acto de botadura de esta tarde, además de la propia ministra de Defensa, acudirán el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, el jefe del Ejecutivo gallego, Alfonso Rueda, entre otros, en un acto en el que la reina Sofía será la madrina del buque, el primero de la serie F-110.
En la parte final de su intervención Robles ha invitado a miembros del comité de empresa del astillero para que la acompañasen, tras lo que les ha entregado una placa de agradecimiento y en el que uno de los portavoces, Xaquín García Sinde, del sindicato CGT, ha exhibido una bandera de Palestina.

Sobre los operarios del sector naval, la ministra ha dicho que no «buscan fotos», sino que son «los anónimos, los que no quieren figurar», y ha reivindicado que Ferrol va a seguir siendo aquel «punto fundamental» para las Fuerzas Armadas, particularmente en «momentos difíciles».
«Es un día de enorme emoción», ha expresado Robles, que ha recordado que en una visita a la ciudad en 2019 comprometió el desarrollo del programa de las fragatas F-110 para la Armada española al considerarlas «esenciales».
Cumplido el plazo
De este modo, ha subrayado que se haya cumplido el plazo de «finales de 2025» para la botadura de la primera de las cinco unidades previstas y ha aludido a «un éxito de todos» al alcanzar este hito.
A su juicio, es un «proyecto bueno para la creación de empleo; ya que durante seis años no se ha parado ni un momento», y que permite «invertir en tecnología» en beneficio del área de Ferrolterra.
El presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, ha aseverado que el plan de las nuevas fragatas es un «motor para la economía y el empleo» de la zona y ha sostenido que es posible gracias al «esfuerzo de mucha gente» y a la implicación del tejido empresarial, ya que unas 500 compañías colaboran con la ejecución de los buques.

Las fragatas de la serie F-110 incorporan mejoras como el mástil integrado de sensores y comunicaciones, el gemelo digital o un renovado sistema de combate. Está previsto que la primera unidad, que se bota esta tarde, la Bonifaz (F-111), se entregue a las Fuerzas Armadas en 2028.
La secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, ha precisado en el acto que la inversión para su construcción supera los 4.896 millones de euros, con la generación de 1.300 empleos en la propia Navantia, 2.000 en la industria auxiliar y 5.700 en la «cadena de valor» del proyecto.