Santiago de Compostela (EFE).- Responsables de Adega (Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galicia) han mostrado este martes su preocupación por el hecho de que los espacios protegidos de Galicia han ardido, como consecuencia de la ola de incendios del pasado agosto, con una frecuencia doble que el resto del territorio.
El secretario técnico de Adega, Fins Eirexas, ha explicado en rueda de prensa, en la que estuvo acompañado por Belén Rodríguez, secretaria ejecutiva de la asociación, que los fuegos forestales de este verano afectaron significativamente a los espacios protegidos, en particular, los de la provincia de Ourense.
Datos solicitados por Adega al sistema Copernicus-EFFIS (Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales), cifran en 37.819 hectáreas (ha) la superficie quemada en Rede Natura 2000, lo que supone el 26 % de todo lo quemado hasta ahora este año y el 10,8 % del conjunto de los espacios protegidos gallegos, ha expuesto Eirexas.
«Se trata de la mayor afección por extensión quemada y porcentaje a esta figura de protección europea desde su instauración en Galicia en el año 2004», ha precisado.
Además, el representante de Adega ha añadido que los incendios afectaron también a otras 8.841 hectáreas en áreas propuestas para ampliar la Rede Natura 2000 e incluidas en la Estratexia de infraestructura verde, alguna de las cuales, como la Serra de Vilamartín, ardieron por completo.
«Tan solo en 2011 la superficie quemada en espacios protegidos (10.949 hectáreas) se aproximó, aunque de lejos, a la de este año», ha dicho.
El secretario técnico de Adega ha expuesto que si se calcula la incidencia del fuego en este 2025, se observa que con respecto al conjunto de Galicia este año ardió el 4,9 % del territorio (144.997 ha), y ha concretado que si se compara con el porcentaje de Rede Natura 2000 quemada, el 10,8 %, «resulta que los espacios protegidos ardieron con una frecuencia 2,2 veces mayor, más del doble, que el resto del territorio».
Importante incidencia es espacios protegidos de interior
Eirexas ha indicado que particularmente importante fue la incidencia de los incendios en los espacios protegidos del interior de Galicia, principalmente en Ourense. Así, los datos del EFFIS señalan que en apenas una semana de agosto se quemó el 56,8 % del Bidueiral de Montederramo, el 52,4 % del Macizo Central, el 20,3 % de Pena Trevinca, el 14,8 % de Pena Maseira y el 7,5 % de Serra da Enciña da Lastra; «para un total de 31.837 hectáreas», indicó.
En el caso de la provincia de Lugo, la ZEC (Zona de especial Conservación) Ancares-Courel ha indicado que «sufrió los incendios más graves de su historia», al quemar un total de 5.389 hectáreas, el 5,2 % de su superficie.
El portavoz de Adega ha destacado también que la viabilidad ecológica de algunos de estos territorios, hogar de especies muy sensibles y amenazadas como el oso, el águila real o flora endémica, «queda seriamente amenazada».
También ha advertido de que los servicios ecosistémicos que prestan estos espacios a la sociedad (regulación hídrica, absorción de carbono, control de la erosión o suministro de alimentos, entre otros) «tardarán años en recuperarse», por lo que consideró «imperativo planificar y comprometer medios y recursos para la regeneración de estos territorios».
En otro orden de cosas, Eirexas ha subrayado el hecho de que «sea una ONG y no la Administración la que ofrezca datos contrastados sobre la incidencia real de los incendios en estos espacios protegidos».
«La opacidad y la desinformación practicada por las consellerías de Medio Ambiente y de Medio Rural durante esta ola de incendios fue pareja a su dejadez e inoperancia», ha criticado.
Por su parte, la secretaria ejecutiva de Adega, Belén Rodríguez, ha lanzado una serie de reclamaciones a la Xunta y ha solicitado como prioridad la convocatoria urgente del Consello Galego de Medio Ambiente e Desenvolvimento Sustentábel), para que el Gobierno gallego «dé cuenta de su gestión, haga balance de los daños y dé a conocer los programas para la regeneración de los espacios protegidos quemados».
Entre las peticiones también figura que se pongan en marcha medidas urgentes de protección, restauración y regeneración en los espacios naturales afectados por el fuego, «especialmente prioritarias en espacios naturales protegidos», ha dicho.
La recuperación de la figura del voluntariado en defensa del monte gallego, «como elemento efectivo de participación y vehículo de la colaboración ciudadana», ha sido otra de las reclamaciones planteadas por la representante de Adega.