Logroño (EFE).- El presidente de la Sociedad Española de Contracepción (SEC), José Cruz Quílez, ha censurado este jueves que la ministra de Sanidad, Mónica García, haya alertado del riesgo cardiovascular que supone el consumo de píldoras anticonceptivas, cuando los tratamientos hormonales están «muy controlados y estructurados» desde el sistema sanitario.
Quílez ha ofrecido una rueda informativa en Logroño, donde unos 500 profesionales participan en el 17 Congreso de la SEC para analizar asuntos relacionados con la violencia sexual, la preservación de la fertilidad y la ‘hormonofobia’, que es el rechazo a tomar hormonas por sus efectos secundarios.
«La menopausia, la diabetes gestacional o el consumo de píldoras anticonceptivas son factores de riesgo en materia cardiovascular. Trabajamos en un #DiagnósticoFeminista para cuidar mejor nuestro corazón» es el mensaje publicado este pasado martes, 5 de marzo, por García en su cuenta de X.
Riesgo, pero no alto
El presidente de la SEC ha reconocido que «es cierto que existe un riesgo, pero no es alto»; y ha insistido en que los tratamientos hormonales también se utilizan para otros fines médicos, como el control de la diabetes con el medicamento Ozempic.
Cuando se comenzó a comercializar la píldora anticonceptiva, a partir de 1960, supuso un «hito» social para la liberación de la sexualidad de las mujeres, ya que les permitió controlar su reproducción, ha detallado.

Sin embargo, ha añadido, actualmente ha habido un cambio de tendencia «difícil de entender» y las hormonas sexuales se entienden como algo «negativo», cuando sus beneficios son mayores que los riesgos.
Este ginecólogo ha insistido en que los riesgos que tiene la anticoncepción hormonal están muy controlados, porque las prescripciones se realizan desde las consultas del sistema sanitario, y están siempre bien estructuradas y bajo el paraguas de los criterios de elegibilidad de un método sobre otro.
Difusión de ‘hormonofobia’ en redes
En la rueda de prensa también ha intervenido la ginecóloga Carmina Salvador, quien ha aludido a la ‘hormonofobia’ actual, con la difusión de informaciones negativas en las redes sociales, no siempre ciertas, acerca de los anticonceptivos hormonales.
Cada vez son más las mujeres que rechazan el uso de anticonceptivos por miedo a los efectos secundarios, como disminución de la libido, aumento de peso, cefaleas o alteraciones del ánimo, pero, «más allá de prevenir un embarazo no deseado, estos métodos ayudan a regular los sangrados abundantes, prevenir la anemia y el cáncer de endometrio y ovario», ha agregado.