Sergio Jiménez Foronda |
Logroño (EFE).- El nuevo presidente de Cocina Económica de Logroño, Luis Álvarez, ha afirmado a EFE que han aumentado los usuarios de este comedor social que “tienen trabajo, pero no dinero suficiente para pagar sus suministros o para comer porque la vida se ha encarecido mucho y los salarios no la han acompañado”.
Luis Álvarez (Logroño, 1961), hijo de Domingo Álvarez Ruiz de Viñaspre, quien presidió la entidad entre 1996 y 2008, ha explicado que, sobre todo a raíz de la pandemia de la covid-19, cambió la tipología de usuario de Cocina Económica.

Ello se debe a que “antes venía, por decirlo de alguna manera, el pobre de toda la vida, pero ahora acuden personas que, sin parecer pobres, tienen necesidades básicas sin cubrir”, ha dicho.
En este sentido, cree que la pandemia ha dejado este perfil de personas, que “tienen sus casas, aunque sean las familiares, por lo que no demandan tanto alojamiento como recursos de alimentación y de pago de suministros”.
Comida y atención social
Respecto a las reclamaciones más habituales que realizan a Cocina Económica sus usuarios, ha precisado que “no han cambiado mucho porque lo que se demanda es lo básico: comida y atención social”.
“Todos nuestros programas están intervenidos socialmente y con un itinerario social, por lo que tenemos a nuestro cargo a educadores e integradores, al margen del personal de limpieza y mantenimiento, pero todo (servicio) es temporal”, ha remarcado.
Sobre su proyecto al frente de Cocina Económica, ha destacado que buscará que “siga con el espíritu de progresión que ha llevado, de forma especial, en las últimas tres décadas, cuando pasó de ser solo un comedor social a una asociación con una actividad social tremenda y programas de alojamiento, educativos y de cooperación al desarrollo”.

El concierto social
Álvarez ha destacado como uno de los principales retos de esta entidad seguir negociando con la Administración pública los convenios, como el que Cocina Económica tiene con el Ayuntamiento de Logroño y por el que «nos sufraga una parte importante del comedor, para que se ajusten a los precios y gastos actuales”.
“Por otro lado, tenemos la demanda de desarrollar el reglamento del concierto social porque aquí no se avanza y existen comunidades autónomas que ya lo tienen hecho y en las que funciona de maravilla”, ha remarcado.
Ha incidido en que “el concierto social es muy importante para que las asociaciones podamos tener un poco más de libertad en realizar nuestra acción social, siempre controlada por la Administración», pero «su desarrollo va muy lento y es una demanda que exigimos de forma constante”.
Objetivo 2094
Álvarez ha recordado que Cocina Económica de Logroño nació en 1984 y, como nuevo presidente, tiene la intención de que, “por lo menos, llegue hasta el 2094 haciendo bien su trabajo”.
“Buscamos que, a medida que surjan las distintas necesidades en la sociedad, podamos estar ahí para cubrirlas de alguna manera, no todas, por supuesto, pero sí las que estén en nuestra mano, y siempre en colaboración con la Administración pública”, ha subrayado.
Entre los proyectos principales de Cocina Económica figuran el comedor social, que funciona desde 1894; el Programa de Acogida y Atención Integral (PAAI), desde 1994; el alojamiento alternativo Ricardo Rodríguez y el centro de Educación Infantil Entrepuentes, desde 2005; y el edificio Domingo Álvarez, destinado a alojamiento y centro de día, desde 2018.