Eduardo Palacios | Logroño, (EFE).- Miles de logroñeses se han concentrado desde primera hora de la mañana de este martes en la muralla de El Revellín para revivir la tradición del «pan, el pez y el vino» con la que se evoca la leyenda de que la ciudad resistió al asedio de las tropas francesas de 1521 gracias a lo que sus habitantes pescaron durante días en el río Ebro.
La Cofradía del Pez es la encargada de mantener viva esta tradición, en la que durante horas se entregan de forma gratuita hasta 26.000 raciones de alevines de trucha, pan sobado de La Rioja y vino.
Porque según la tradición los logroñeses sobrevivieron al asedio -que acabó el 10 de junio de 1521- no solo con lo que pescaban por la noche en el río, al que salían por pasadizos que no controlaban los franceses, sino que también «tiraron» del trigo que habían almacenado en sus casas y del vino que había guardado en las bodegas.
Entre la tradición y la leyenda, lo que se sabe también es que hace alrededor de un siglo un grupo de personas de la ciudad decidió conmemorar San Bernabé entregando a los habitantes de una zona de la ciudad un pez y vino; luego surgió la Cofradía del Pez y su labor se convirtió en una de las costumbres más arraigadas de la ciudad, la de «desayunar» el Día de San Bernabé con el pez, el pan y el vino.
Desayunar o almorzar, porque las largas filas que se sitúan en el entorno de El Revellín llegan a prolongarse hasta pasadas las dos de la tarde.

Hasta entonces decenas de cofrades se turnan para freír en abundante aceite los 920 kilogramos de alevín de trucha, sazonarlos convenientemente, repartir en recipientes pequeños las 5 cubas de vino con las que cuentan y cortar en rodajas 1.550 barras de pan.
Luego toca repartir una a una las 26.000 raciones y, además, entregar a quienes lo piden un «jarrito» conmemorativo de esta fiesta.
Hasta hace unos años la tradición se cumplía con «un bollito» de pan «pero dejaron de suministrarnos esa cantidad y fue imposible encontrar cómo hacerlo y se solucionó con rebanadas de pan sobado de La Rioja» y «creo que ha sido un éxito», ha detallado a los periodistas el hermano mayor de la cofradía, Fernando Azofra, que ha bromeado con el hecho de que tienen «todo el pescao vendido».