Sergio Jiménez|
Cervera del Río Alhama (La Rioja) (EFE).- El grupo de danzas Gaita Mixta de Cervera del Río Alhama ha aumentado sus miembros hasta 32, de los que cinco son hombres y el resto mujeres, quienes han bailado este viernes por las calles del municipio en honor a Santa Ana, al margen de la Gaita oficial, en la que solo pueden participar varones.
El día grande de las fiestas de Cervera del Río Alhama (La Rioja) ha comenzado con la recepción y el traslado de autoridades desde el Ayuntamiento hasta la parroquia de Santa Ana, un trayecto que han recorrido ambas gaitas en paralelo y de forma ordenada.

Sin embargo, cuando han llegado a la iglesia, solo la Gaita oficial ha entrado dentro para asistir a la misa, porque a los componentes de la Gaita Mixta no se les permite acceder, por lo que se han quedado fuera junto a las escaleras de la parroquia «a modo de protesta reivindicativa», ha indicado a EFE una de sus miembros, Sonia Calvo.
Estatutos reformados
La reforma de los estatutos realizada a finales de 2023 por las cofradías de Santa Ana y San Gil de este municipio acordó vetar la participación de mujeres en la Gaita oficial y tampoco pueden entrar en la iglesia durante este acto festivo sin la autorización del sacerdote.
Si se incumplen estas normas, ha proseguido Calvo, las cofradías podrían expulsar a los trasgresores, y, como varios miembros de la Gaita mixta son cofrades, no se quieren arriesgar.
«Tenemos un poco de miedo a las represalias, porque no sabemos a qué nivel pueden llegar y, además, aunque se nos tacha continuamente de que queremos generar conflicto, es todo lo contrario, entendemos los límites» ha señalado esta joven, en alusión al motivo por el que no han querido entrar en la iglesia.

Ha apuntado que no han llegado a hablar con el cura para pedirle permiso para acceder al templo, porque no creen que «sea receptivo a mediar sobre esto y estas fiestas se ha tomado la decisión de no entrar».
El año pasado, antes de la renovación de los estatutos, sí se permitió a la Gaita Mixta entrar en la iglesia en las fiesta de septiembre en honor a San Gil, tras lo que se decidió «sesgar» a este grupo de danzas y se les pusieron «muchas más reticencias» con el cambio de la normativa.

Un movimiento feminista y social
Calvo ha recordado que esta Gaita alternativa se constituyó en 2016 como respuesta a la prohibición de que en la oficial participasen mujeres.
«No queremos crear un grupo paralelo ni que solo sea de mujeres, sino poder bailar en la Gaita tradicional, tanto hombres como mujeres de manera equitativa y juntos», ha recalcado.
Ha especificado que, de los cinco miembros masculinos que participan en la Gaita mixta, dos pertenecían a la Gaita oficial, pero «el año pasado decidieron dejarla y bailar con las chicas porque, al final, el grupo supone un movimiento social».
«En el momento en el que no se nos permite bailar, se genera un movimiento que va mucho más allá de querer bailar en las fiestas de mi pueblo y se convierte, en gran medida, en un movimiento feminista, porque es importante que se nos permita participar en la cultura y en las actividades de nuestro municipio», ha concluido.