Imagen de los acusados del juicio con jurado por el asesinato con alevosía y ensañamiento de un hostelero en la localidad riojana de Cuzcurrita del Río Tirón en 2023.EFE/Raquel Manzanares

La fiscal subraya el plan premeditado de los acusados para asesinar a Guillermo Castillo

Logroño, (EFE).- La fiscal que dirige la acusación pública en el juicio contra los dos acusados de ser los presuntos autores del asesinato, en mayo de 2023, del hostelero Guillermo Castillo en Cuzcurrita del Río Tirón ha hecho hincapié en el plan premeditado que siguieron ambos porque a ellos les parecía un plan perfecto.

La fiscal ha hecho estas manifestaciones en la lectura de las conclusiones de este caso, en el que pide 23 años de prisión para cada uno por un delito de asesinato con alevosía y 4 años más por robo con violencia, con el agravante de reincidencia en un acusado, por lo que reclama que le impongan nueve meses más.

Para ella está acreditado que los dos acusados prepararon «lo que creían que iba a ser el golpe de su vida» porque sabían que el hostelero -por la relación con el acusado más joven- solía portar dinero y guardar altas cantidades en cajas fuertes en su casa.

«Idearon un plan que les parecía perfecto, fueron al domicilio en la noche de un día festivo porque la recaudación del restaurante (propiedad de Guillermo Castillo) era mayor», ha relatado.

También ha dicho que el acusado de mayor edad, vecino de Logroño, apagó el móvil para no ser localizado; aparcaron en la plaza de Cuzcurrita para confundir el coche con otros, llegaron a la casa de la víctima por un pequeño callejón y llevaban guantes y esposas.

En el domicilio del hostelero «se abalanzaron sobre él desde un primer momento, no tuvo ninguna oportunidad de defenderse», ha incidido, y, según han demostrado las pruebas, «le golpearon de forma brutal en la cabeza, le esposaron y mientras uno le arrastraba hasta un baño, el otro seguía dándole patadas».

Imagen de la bodega de la que era propietario Guillermo Castillo, la víctima de un asesinato por el que se juzga en Logroño a dos hombres.EFE/Raquel Manzanares

Un registro torpe y una versión inverosímil

«Le privaron de la más mínima posibilidad de pedir ayuda y salvar su vida», ha señalado la fiscal, quien ha calificado de torpe» el registro de la casa que hicieron los acusados, por lo que «no encontraron nada de lo que buscaban».

Para ella, está acreditada la participación de los dos acusados, tanto por las señales de telefonía que captaron diferentes repetidores entre Logroño y Cuzcurrita, por las cámaras de tráfico ubicadas en este último municipio y por los indicios en la escena del crimen; así como por las marcas se sangre o las lesiones del hostelero.

Ha descartado la participación de más personas en el crimen, principalmente porque no se encontró ADN de ninguna otra en el cuerpo de Castillo y, además, uno de los otros investigados sí conocía dónde había una caja fuerte en el domicilio, mientras que los dos acusados no la encontraron.