Logroño (EFE).- El jugador de la UD Logroñés Pol Arnau ha recibido el regalo de una camiseta que utilizó hace 26 años su padre, el que fue portero del Barcelona Francesç Arnau, que le entregó el segundo entrenador de su equipo, Miguel Martínez de Corta, quien coincidió en la cantera azulgrana con el guardameta fallecido.
Martínez de Corta no se acordaba de que la tenía, según ha reconocido a EFE, y ha explicado que, al cambiar de emplazamiento el mueble en el que guarda camisetas, la encontró y tenía «claro que quien debía tenerla era Pol».
Ha admitido que ni siquiera tiene claro cómo llegó a su poder una camiseta que data de 1999, cuando él era portero del juvenil del Barcelona y Francesç Arnau del filial, quien, posteriormente, llegaría a jugar en el primer equipo y, tras su carrera como jugador y director deportivo, falleció en 2021.
«Estuve unos días entrenado con ellos porque tenían a un portero lesionado y hasta llegaron a hacer una camiseta para mí porque al filial le tocaba jugar en Logroño, pero al final no me convocaron», ha relatado Martínez de Corta, quien ha añadido que, «quizás, en uno de esos entrenamientos, Arnau me dio su camiseta», añadió.
Un gran chico
Así, la prenda quedó junto a otras de los equipos por los que ha pasado el exfutbolista riojano en una larga carrera, entre ellos Zaragoza, Huesca, Albacete, Alavés y también la Unión Deportiva Logroñés, de la que ahora es segundo entrenador.
Martínez de Corta ha indicado que conoce a Pol Arnau desde que este jugador de 20 años llegó a Logroño siendo juvenil y se integró en el equipo filial, en cuyo cuerpo técnico estaba él.
«Es un gran chico y, desde que encontré la camiseta de su padre, tuve claro que se la iba a dar, pero hasta el mismo momento de hacerlo no se lo he dicho», ha comentado, y ha señalado que Pol Arnau, que juega como lateral, «se ha emocionado un poco». «Sé que lo agradece».
Pol Arnau ya fue noticia esta misma temporada al colocarse como portero, emulando a su padre, en un partido de Copa del Rey entre su equipo, que milita en Segunda RFEF, y el Girona, y sus paradas propiciaron la eliminación del equipo catalán.
Tras ese partido, en el que Arnau paró un penalti, dijo que sentía que «un ángel» le había ayudado «desde el cielo», en referencia a su padre.