Logroño (EFE).- El fiscal pide una pena de nueve años de prisión para cada uno de los cuatro miembros de una familia -una pareja y sus dos hijos- acusados de ser los presuntos autores de los delitos de tráfico de drogas en Logroño, tenencia ilícita de armas, defraudación de fluido eléctrico e integración de un grupo criminal para la comisión de un delito grave.
La Audiencia Provincial de La Rioja celebrará este juicio el próximo 18 de febrero, cuyos hechos se remontan a mayo de 2019, en un piso del barrio logroñés de Varea, según el escrito del fiscal, al que ha accedido EFE.
La Policía, en distintos días y horas, realizó vigilancias sobre ese inmueble, en las que constató que acudían personas a comprar droga, sobre todo heroína.

Un arma en un calcetín
La investigación determinó que la vivienda donde residían los cuatro acusados era utilizado para esconder diferentes objetos utilizados para el tráfico de droga.
En el registro que se efectuó en este piso se encontraron, debajo de un sillón, un calcetín que contenía un arma corta y 14 cartuchos; y, ocultas por el cojín del mismo sillón, tres bolsas de plástico con 94,36 gramos de cocaína, valorada en 6.802 euros; y 124,75 de heroína, con un valor de 13.381 euros.
Además, según el fiscal, en el domicilio de los acusados se había realizado el corte de suministro de energía eléctrica, por falta de pago, en agosto de 2018.
Sin embargo, en julio de 2019, se comprobó que el inmueble tenía electricidad, dado que, presuntamente, los acusados habían realizado el enganche directo al contador, con una cantidad defrauda hasta esa fecha de 1.489 euros, cantidad que reclama la empresa perjudicada.