Camprovín (La Rioja) 19/07/2025.- El artista Sergio Delicado con una sus obras, un ave

La figura en hierro de un ave «sagrada» reivindica mantener la tradición oral

Sergio Jiménez Foronda. Camprovín (La Rioja) (EFE).- Unas figuras de un ave «sagrada» para el municipio riojano de Camprovín, la abubilla, creadas a base de varillas de hierro y colocadas en distintos emplazamientos de este pueblo de 160 habitantes, reivindican la importancia de mantener la tradición oral de los pueblos.


Así lo ha afirmado a EFE el creador de esta intervención, el artista Sergio Delicado, quien ha diseñado esta obra para la novena edición del Festival Camprovinarte, que convierte este municipio en un gran museo al aire libre y donde ya hay, desde sus inicios en 2017, más de 45 intervenciones relacionadas con el medio rural, su entorno y sus paisajes, con una apuesta por la cultura rural.

Delicado (Albacete, 1986) ha indicado que se le ocurrió la idea de esta intervención, que ha titulado ‘Tradición del viento’, mientras paseaba por Camprovín, municipio vinculado a la abubilla gracias a la tradición oral, de forma que se utiliza el nombre de esta ave como gentilicio de sus habitantes.

Ha explicado que estas figuras a base de hierro referencian a las veletas que se pueden ver en los pueblos, aunque no funcionan como tales; y tratan de difundir “una tradición oral que solo se ha mantenido a base de contarla, es algo que está en el aire, nada escrito”.

La abubilla, ha proseguido, es “un ave muy característica de Europa, que tiene una cresta y parece ‘muy punk’”, pero, a pesar de que es “superbonita, también es bastante huidiza y es muy difícil que el ser humano se acerque a ella”.

Ha señalado que prevé distribuir alrededor de seis figuras de esta ave por Camprovín, que crea mediante alicates para manipular varillas de hierro y romperla en trozos para, luego, poder soldarlos.

“El hierro no es un material que utilice con demasiada frecuencia, pero sí que lo he usado y manejo las soldaduras y todo tipo de herramientas”, ha indicado Delicado, quien ha añadido que detrás de estas figuras hay “una idea poética de homenajear la tradición oral de los pueblos”.

Aunque se inspiran en las tradicionales veletas que se pueden ver en algunos tejados, estas figuras no funcionan como tales porque no tienen “empuje”, sino que su forma se consigue solo con una línea de hierro, ha señalado.

El artista Sergio Delicado coloca una de sus obras en Camprovín. EFE/Raquel Manzanares

Pilares de las zonas rurales


La oralidad, a veces, es la que permite que se mantengan las tradiciones y las leyendas, por lo que ha considerado que pueden entenderse como “pilares de las zonas rurales”.

«Trabajar en espacios rurales me atrae más que trabajar en ciudades grandes con proyectos en los que vas y pones la obra, como un mural, y te vas», ha incidido, «pero en los pueblos hay más convivencia y le das otra forma a la obra”.

Sobre cómo ve el mundo del arte en la actualidad, Delicado cree que “hay poco compromiso” y que, en ocasiones, se utiliza para “llenar los pueblos y las ciudades como un frigorífico que llenas de pegatinas de donde has estado viajando”.

“Echo de menos un poco más de compromiso en las imágenes, de investigar y de transformar la crítica en una imagen que te lleve a reflexionar porque, para mí, eso es el arte”, ha subrayado.

Además, este artista ha destacado que “el arte es algo que tiene la capacidad de transformar tu mente con solo ver una imagen”, que no solo es “bonita y estética”.