Logroño (EFE).- El pleno del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja, dentro de su compromiso con el rigor y la excelencia, ha acordado aplicar medidas adicionales de control para esta vendimia ante la situación excepcional del viñedo, por las que se asignan rendimientos menores a nivel municipal para las uvas tintas.
El Consejo Regulador, en una nota, ha añadido que su equipo técnico ha realizado una previsión de una cosecha sustancialmente baja en términos cuantitativos, aunque presenta valores cualitativos muy positivos a fecha de este miércoles.
Esas medidas consisten en una estimación y asignación de los rendimientos máximos por cada municipio para los viñedos de uva tinta, en función de la realidad del viñedo y que se trasladarán individualmente a la tarjeta de cada viticultor para optimizar su uso.
Se habilitará para cada viticultor la posibilidad de solicitar a los Servicios Técnicos del Consejo una revisión de parcelas concretas para constatar una producción superior a la asignada al municipio al que pertenece.
El objetivo de estas medidas es minimizar la desviación entre la baja expectativa de potencia productivo para la cosecha de 2025 y los rendimientos aprobados en las normas de campaña, vigentes desde 2023, «protegiendo el origen y la calidad de la uva y del vino de Rioja», ha añadido.
Los datos evidencian una situación vegetativa, sanitaria y productiva excepcional en los viñedos tras las abundantes y extensas lluvias, tormentas de granizo a lo largo del ciclo, una baja fertilidad inicial y un ataque intenso y generalizado del mildiu en todas las zonas de la Denominación, que incluye a las comunidades de La Rioja, País Vasco y Navarra.

Ejercicio de responsabilidad
La presidenta de la DOCa Rioja, Raquel Pérez, ha indicado que «el Consejo Regulador ha hecho un ejercicio de responsabilidad ante la realidad productiva observada en el viñedo» a partir del empleo de una tecnología puntera, de la profesionalidad de los Servicios Técnicos y de su profundo conocimiento de la Denominación.
«Esto es una muestra de la autoexigencia y coherencia por parte del Consejo y el sector, con la situación sobrevenida que tenemos en la campaña actual», ha dicho.
Ha explicado que «esta denominación de origen está, una vez más, proponiendo medidas de control que ahonden en la garantía del origen y calidad de nuestros vinos, símbolo inequívoco del buen hacer de los viticultores y bodegas de la DOCa Rioja”.