Eduardo Palacios / Logroño, (EFE).- El Dux Logroño regresa este fin de semana, cuatro años después, a la élite del fútbol femenino español y lo hace con un proyecto en el que solo tiene claro que su objetivo es la permanencia en la Liga F pero que mantiene dudas motivadas porque tiene su plantilla incompleta, con lo que tiene un margen amplio de crecimiento.
Héctor Blanco fue el entrenador que ascendió por primera vez a este club a la máxima categoría, hace siete años, y ahora vuelve a la Liga F con la ilusión de consolidar al Dux entre los mejores del fútbol femenino español.
Para ello, de la mano de los nuevos propietarios de la entidad, ha diseñado un proyecto que se cocina a fuego lento y, quizás por ello, da la sensación de llegar a este momento todavía lejos de su mejor rendimiento, pero sabe que en cuanto pueda conjuntar a toda su plantilla las cosas irán a mejor.
Además, ha explicado a EFE el entrenador, las cuatro jugadoras que le faltan están ya fichadas «pero no sabemos cuando van a estar aquí» por cuestiones burocráticas, con lo que «asumo que todavía estamos al 60 por ciento» de la capacidad que espera de la plantilla.
Esas ausencias explican en gran medida una pretemporada plagada de resultados negativos, aunque para él, lejos de incrementar las dudas sobre su equipo lo único que hace eso es reforzar la idea de que el Dux todavía está en fase de construcción.
Pero el técnico riojano insiste en que esa situación «no nos provoca nervios» aunque reconoce que «poco antes de empezar el domingo sí que habrá alguno» pero «lo que más nos marca es la ilusión».
Y dada la ausencia de jugadoras y un calendario de inicio muy difícil (Real Madrid, Real Sociedad y Barcelona) el propio entrenador asume que su equipo tiene «mucho margen de mejora» en este primer mes en el que no puede realizar una gran exigencia a su plantilla.
«No le doy mucha importancia a lo que ha sucedido en pretemporada porque tenemos un equipo que acoplar, pero sí que hemos conseguido ritmo de competición», asegura el preparador, que tiene ya a 20 jugadoras a sus órdenes y que considera que el club «ha logrado incorporar lo que creo que se necesitaba».
Además cree que «han llegado algunas jugadoras con mucho hambre por crecer y hacerse un sitio en nuestro fútbol y eso nos va a ayudar ya, seguro».
Porque él está convencido de que para lograr el objetivo de la permanencia «va ser necesario que seamos un equipo agresivo desde el principio» y «eso lo tienen estas jugadoras» además de que «van a demostrar un gran talento», afirma.
A sus órdenes tiene ya una plantilla que capitanea la «eterna» Lorena Valderas (que ya jugó a sus órdenes) y las otras renovadas de la plantilla que ascendió Laura Martínez, Isabel Corte, Natalia Cebolla, Chelsea Ashurst, Marta Masferrer, Sandra Perera, Iria Castro, Ximena Velazco, Justina Morcillo y Mía Asenjo.
Han llegado ya María Miralles, Annelie Leitner (ambas del Eibar), Andrea Colomina, Paula Rubio (Real Madrid), Daiana Falfán (Newells Old Boys), Flavine Mawete (Djurgarden), Paula Partido (London City), Rebeca Costa da Silva y Zoe Matthews (Houston).
Han completado los entrenamientos jugadoras del equipo filial, a falta de la llegada de las que faltan, algo en lo que no se escuda el técnico, porque es consciente de que «es importante ir a por resultados desde el principio, lleguen o no, pero hay que competir y avanzar para crecer jornada a jornada».
«Ya contra el Real Madrid vamos a ir al máximo, siendo conscientes de que no estamos en las mejores condiciones, pero con el compromiso de competir desde el principio», recalca el preparador riojano.

Mejora en el fútbol femenino
Héctor Blanco regresa a una competición que es «muy diferente» a la que él vivió hace siete años, ya que «todo es mucho más profesional, especialmente las jugadoras, por su cuidado, el trabajo» pero «también la competición en sí misma ha dado un salto de nivel, se han dado pasos muy grandes».
«Es un orgullo haber visto en una década cómo ha crecido el fútbol femenino, sobre todo porque en ese tiempo he estado trabajando desde dentro y la situación ahora mismo es muy diferente a la que había cuando se creó este club», explica Blanco, uno de los partícipes del nacimiento del EDF Logroño (ahora Dux) en 2008.
En ese contexto de crecimiento del fútbol femenino «Barcelona y Real Madrid están a otro nivel, son superiores a todos los demás» y «luego hay tres o cuatro equipos que también están un paso por delante» y «quizás haya tres más de clase media» pero «entre todos los demás hay más igualdad y creo que bastantes vamos a pelear por lo mismo, hasta cinco».
«Aunque seamos un recién ascendido creo que en ese grupo hay mucha igualdad en las plantillas y por eso tenemos que creer en que vamos a ser capaces de dejar a dos por detrás y no descender», recalca Héctor Blanco.