'Flor de avispa' es la nueva novela del periodista y escritor Miguel de los Santos, ambientada en Nicaragua, un país caído en el olvido mientras el foco mediático apunta a otros como Cuba o Venezuela. La novela nace de una entrevista con Ernesto Cardenal (1925-2020), el sacerdote nicaragüense que abrazó la teología de la liberación y la revolución sandinista, que fue suspendido por Juan Pablo II, cuya imagen reprimiéndole mientras el cura le saludaba de rodillas dio la vuelta al mundo, y luego rehabilitado por Francisco. Imagen de archivo. EFE/ Alberto Aguado

Miguel de los Santos: el periodismo goza hoy de libertades que no hubo en mi primera etapa

Sergio Jiménez Foronda|
Logroño, (EFE).- El escritor, periodista y realizador Miguel de los Santos ha afirmado a EFE que “el periodismo, hoy, disfruta de unas libertades en todos los órdenes que no hubo en mi tiempo, en mi primera etapa”, aunque sí que pudo disfrutarlas en sus últimos años del ejercicio de la profesión.

De los Santos (Valdemoro, Madrid, 1936) presenta este jueves, 4 de septiembre, en Logroño, junto a sus compañeros Manolo González y Juan de Dios Rodríguez, su tercera novela, ‘Flor de avispa’, en la que aborda temas como la redención, la expiación y la corrupción política en la Nicaragua de finales del siglo XX.

Este periodista inició su carrera en Radio Intercontinental en 1957 y trabajó en la Cadena SER y en TVE, donde realizó diversos programas culturales y documentales sobre Iberoamérica.

El periodista y escritor Miguel de los Santos en una entrevista con EFE. Imagen de achivo EFE/ Alberto Aguado

“Yo accedí al periodismo en una época en la que la opinión en este país no existía”, ha destacado De los Santos, para quien España vivía en “un periodo de cerrazón y aislamiento tras la Guerra Civil”.

Ha señalado que ha podido vivir “ambas Españas, la que estaba cerrada al mundo y la ya abierta a las máximas posibilidades universales, tanto desde el punto de vista cultural como político y social”.

‘Flor de avispa’, un relato de ficción

“Aquel era un periodismo de bocas cerradas, que tenía que conformarse con criticar a algún que otro alcalde por no poner un adecuado paso a nivel o un semáforo en el lugar correcto y, en todo caso, hablar de cultura, de turismo y de cosas ligeras, pero que no podía entrar a contar la realidad que viven los países”, ha subrayado.

Sobre ‘Flor de avispa’, ha resaltado que es “un relato de ficción, como toda novela, pero que se desarrolla en el contexto histórico de la Revolución Sandinista de 1979 en Nicaragua”.

Ha precisado que “el contexto de la historia de ficción que se relata en ‘Flor de avispa’ es determinante para entender que dentro de la ficción hay una serie de puntos de realidad con lo que ha supuesto para Nicaragua, en cuanto al deterioro del país, esa Revolución Sandinista”.

“La idea parte de un encuentro que tuve con el escritor, poeta, sacerdote y también revolucionario de todos conocido, Ernesto Cardenal, quien tentó mi curiosidad cuando conocí su peripecia histórica por la que se había involucrado con aquella revolución tan ilusionante para el pueblo nicaragüense”, ha indicado.

Realismo mágico

Ha enmarcado el género de esta novela en el “realismo mágico”, un movimiento literario protagonizado por escritores como Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa, quienes “recuperaron un protagonismo para la literatura en castellano muy importante”.

“Toda la lectura que he hecho de lo que llaman el realismo mágico se ha apoderado de mí de tal manera que el estilo que le doy a mis escritos no puede huir de esta forma de escribir, donde la realidad se mezcla con la magia y con la invención”, ha incidido.

Respecto a su interés por Hispanoamérica, ha indicado que, si se vive con los cinco sentidos “bien abiertos”, es una zona que “te seduce y te subyuga” porque es “verdaderamente maravillosa, a pesar de que ha sido, en líneas generales, muy maltratada por la historia”.

Recuperar el tiempo perdido

“Yo quería ser escritor ya desde niño, pero la verdad es que el único camino que encontré para introducirme en el mundo literario era el del periodismo”, ha explicado De los Santos, quien ha añadido que cuando ha dejado esta actividad ha querido “recuperar el tiempo perdido” y ponerse a escribir.

Ha destacado que ha aprovechado agosto para iniciar la escritura de una nueva novela, que tiene como título provisional ‘Niki el cubano’ y que sigue en la línea de sus experiencias vividas en Iberoamérica.

En este nuevo libro, que no tiene fecha de edición, “voy a contar la peripecia de un joven nacido en Cuba, pero que a los dos años se ve obligado a abandonar el país con su madre» y, a partir de ese momento, «decide dedicarse al reporterismo de denuncia de aquellos países que sufren el peso del terrorismo”, ha afirmado.