Agoncillo (La Rioja), (EFE).- El nuevo jefe del batallón de helicópteros de maniobra del ejército de tierra, Bhelma III, el teniente coronel Pablo Soler, ha reafirmado su compromiso con la sociedad riojana y ha incidido en el trabajo que se hace en la base de Agoncillo para desarrollar y modernizar las aeronaves NH-90.
Soler, que sustituye al teniente coronel Pablo Rivera, quien ha estado en el puesto seis años, ha accedido de forma oficial a su puesto en un acto en la base Héroes del Revellín de Agoncillo.
Han asistido el presidente del Gobierno regional, Gonzalo Capellán, la presidenta del Parlamento riojano, Marta Fernández, y la delegada del Gobierno en La Rioja, Beatriz Arráiz, entre otras autoridades.
El acto, además, ha sido presidido por el general de división Mariano Arrazola y ha contado, entre otros mandos militares, con el general de brigada Pablo Muñoz Bermudo.
El nuevo responsable de la base riojana, teniente coronel de Caballería, ha asegurado que este nombramiento supone «cumplir un sueño» después de 18 años de servicio en la base riojana y ha incidido en su «gratitud» a su familia y a sus mandos por haber confiado en él.
Ha tenido palabras de recuerdo para su predecesor y ha manifestado su compromiso de liderar la unidad «con firmeza, humildad y convicción».
Soler ha incidido en su compromiso con la sociedad española y con la riojana y también con la industria nacional «con el compromiso de avanzar en el desarrollo del helicóptero NH-9».

La base de Agoncillo cuenta con 15 de estas aeronaves, las más modernas del Ejército de Tierra para transporte de tropas y maniobra con ellas, y también dispone de un simulador para formar a pilotos.
Además, trabaja en la adaptación de estos helicópteros a nuevas especificaciones y actualizaciones tecnológicas, que es a lo que ha aludido Soler, ante representantes de empresas que participan en ese trabajo.
«Esta no es solo una unidad de helicópteros sino un gran equipo, cuya fuerza nos permite volar alto y una gran familia forjada en 50 años de historia», ha concluido el nuevo jefe del Bhelma III, que posteriormente ha asistido a una parada militar en la que han participado tres helicópteros y un centenar de militares, que son solo una parte de los que forman el acuartelamiento de Agoncillo.