Logroño (EFE).- El plan de restauración integral de la iglesia de Viguera empezará este 2025 y culminará en 2030 tras la caída por “causa natural” de su torre el pasado 23 de febrero, que se debió a “la progresiva infiltración continua de agua”, según ha desvelado el informe técnico.
Así lo ha afirmado este viernes el delegado episcopal de Patrimonio de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, Jesús Merino, en una rueda informativa, en la que también han participado el consejero de Cultura, Turismo, Deporte y Juventud, José Luis Pérez Pastor; y el alcalde de Viguera, Álvaro Manzanos.
Merino ha precisado que este plan, en fase de borrador, recuperará el valor arquitectónico, funcional y espiritual de este emblemático monumento, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1986; y será financiado a través del convenio general que mantienen la Diócesis y el Gobierno de La Rioja, aunque aún se desconoce su coste total estimado.

Cinco fases de obras
El proyecto de recuperación se desarrollará en cinco fases e incluirá la restauración del conjunto de la iglesia, incluida la reintegración espacial del coro alto con la nave principal, diseñado por un equipo técnico multidisciplinar.
Entre las actuaciones urgentes que se desarrollarán a corto plazo ha indicado la vigilancia de grietas, la instalación de un campanario provisional y la adecuación de la calefacción para garantizar el uso litúrgico del templo durante las obras.
El objetivo de este plan es que la restauración esté culminada antes del 15 de agosto de 2030, festividad de la Asunción de Nuestra Señora, advocación titular de la Iglesia y fecha de especial relevancia para la comunidad de Viguera.
Entre 2028 y 2029 comenzará la ejecución de la nueva torre, cuya localización aún no se ha determinado; y se desarrollará la restauración de bienes muebles; y la mejora de la iluminación interior.