Logroño, (EFE).- La organización riojana Acampada por Palestina ha remitido este martes 1.500 postales al Congreso, con lo que ha llegado ya a 4.000 en los últimos meses, para pedir a los diputados nacionales que apoyen la ruptura de relaciones de España con Israel.
Miembros de esta organización han enviado las postales, en varias cajas, desde la oficina central de Correos en Logroño.
Las postales, que tienen en una de sus caras el dibujo de una madre palestina y una niña llorando, van dirigidas al Congreso, cada una con el nombre, apellidos y DNI de quien las ha firmado e incorporan el texto ‘Con mi voto no. Fin de todas las relaciones con Israel ya. No más muertes ni con bombas ni con hambre. Stop genocidio. Justicia y reparación para Palestina’.
Antes de entrar en la oficina de Correos, una de las portavoces de Acampada por Palestina La Rioja, Ana Cano, ha incidido, en un encuentro informativo, que este martes es «un día importante para la solidaridad con el pueblo palestino», ya que en el Congreso se vota convalidar el decreto ley para el embargo de armas a Israel.
«Nos gustaría que se tramitara como un proyecto de ley por la vía de urgencia porque eso sería un paso más para acabar con el comercio de armas con Israel», ha añadido.

Cree que el Congreso «ha escuchado el clamor de la ciudadanía que exige medidas para poner fin al genocidio y que se haga justicia con el pueblo palestino», pero, «ahora, los políticos deben comprender la necesidad que hay de romper relaciones con Israel».
Eso es lo que piden en estas postales, que han llegado de toda La Rioja porque «desde todos los lugares se han sumado personas a la lucha contra la barbarie», ha dicho.
«Ahora esperamos que los políticos estén a la altura de la ciudadanía y trabajen para acabar con el genocidio, la usurpación de tierras y la destrucción», ha subrayado Cano; además de que «los genocidas rindan cuentas porque la impunidad de crímenes atroces nunca ha sido garantía de paz».
En esta línea, ha recordado que este martes se cumplen dos años de los atentados de Hamas, que «marcaron el inicio del genocidio», por lo que ha considerado que es «una fecha triste» porque «la acumulación de muertes no puede alegrar a nadie que sea mínimamente humano».