En la imagen, oleaje en la costa de La Laguna (Tenerife. EFE/ Alberto Valdés

Cinco comunidades en alerta por frío, viento y mala mar

Madrid (EFE).- Cinco comunidades -Canarias, Andalucía, Aragón, Cataluña y Castilla-La Mancha- continúan este lunes en alerta, con especial incidencia en el archipiélago canario y en la provincia andaluza de Cádiz, donde según la AEMET se esperan rachas fuertes de viento o por fenómenos costeros adversos.

Las islas de la Gomera, El Hierro y Tenerife tienen nivel naranja (riesgo importante) por rachas de viento sur-sudeste de hasta 100 km/h que pueden afectar principalmente a cumbres y vertientes norte, y en La Gomera también a la vertiente oeste.

En el resto de islas -Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura y La Palma- el aviso es amarillo por rachas máximas de hasta 70 km/h; en la vertientes norte y oeste de Lanzarote y Fuerteventura, y en la cuenca de Tejeda y vertientes norte y oeste de Gran Canaria. 

Alertas
Las olas chocas contra el faro de Bajamar en La Laguna (Tenerife), en una imagen de archivo. EFE/ Alberto Valdés

Además, Aemet avisa de que en La Palma, La Gomera y Tenerife hay también alerta amarilla (riesgo) por fenómenos costeros adversos, con viento del este o sudeste de 50 a 61 km/h (fuerza 7), ocasionalmente del sudeste de 62 a 74 km/h (fuerza 8) en la costa norte.

Temperaturas bajo cero

En Andalucía, el litoral de la provincia de Cádiz está en naranja por viento del este o sudeste de 62 a 74 km/h (fuerza 8) en el Estrecho, al oeste de Tarifa, y mar adentro al sur de Trafalgar.

En Granada, Málaga y Sevilla hay alerta amarilla por mala mar o por rachas de viento que oscilarán entre 70 y 90 km/h.

En las provincias de Huesca y Teruel (Aragón), Cuenca y Guadalajara (Castilla-La Mancha) y Lleida (Cataluña) se mantiene el nivel amarillo por temperaturas mínimas que bajarán hasta los 6 grados bajo cero.

Aemet avisa de que con la alerta naranja existe riesgo meteorológico importante, con cierto grado de peligro para las actividades usuales, y con la amarilla no existe riesgo meteorológico para la población en general, aunque sí para alguna actividad concreta.