Damasco (EFE).- Ahmed al Charaa, líder de la coalición insurgente que derrocó la semana pasada al régimen de Bachar al Asad y conocido con el nombre de guerra de Abu Mohamed al Jolani, afirmó este domingo que están estudiando la posibilidad de acabar con el servicio militar obligatorio.
Así lo señaló en un encuentro con periodistas y activistas afines a los insurgentes, que publicaron varios vídeos en las redes sociales.
En una de esas grabaciones, se pregunta a Al Charaa qué va a pasar con el servicio militar obligatorio, a lo que respondió «lo estamos estudiando, pero en principio será un Ejército de voluntarios».

Defensa «de la patria»
Aun así, matizó poco después que la defensa «de la patria» es obligatoria y es algo que atañe a todos, y no descartó que en el futuro se pueda aplicar durante «un tiempo muy corto» un reclutamiento temporal de quince días o veinte días.
El servicio militar obligatorio existe en Siria desde 1947, un año después de la independencia del país. A lo largo del tiempo ha ido cambiando su duración y las Fuerzas Armadas han sido un pilar del sistema, especialmente durante la dictadura de la familia Al Asad iniciada en 1971 (primero con Hafez al Asad y luego con su hijo Bachar al Asad).
A comienzos de 2011, año en que estallaron las protestas contra el Gobierno de Bachar al Asad, tenía una duración de 18 meses, pero tras el inicio del conflicto se solía mantener los soldados en sus puestos independientemente de que hubiera finalizado ese periodo.
El régimen de Al Asad cayó hace una semana tras doce días de ofensiva iniciada por una coalición liderada por el grupo islamista Organismo de Liberación del Levante junto a otras facciones respaldadas por Turquía.
Delegación catarí llega a Siria para abrir su embajada
Entre tanto, una delegación diplomática de Catar llegó este domingo a Siria para completar los trámites que le permitan abrir su embajada en el país «tras el éxito de la revolución» que derrocó al régimen del depuesto presidente sirio, Bachar al Asad, informaron fuentes oficiales cataríes.
El portavoz oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores, Majed al Ansari, anunció hoy en un comunicado que «una delegación diplomática catarí llegó a Damasco para completar los trámites necesarios para la apertura de la embajada del Estado de Catar en la República Árabe Siria».
Al Ansari dijo que la delegación se reunió con el «gobierno de transición» en Siria y reafirmó el «pleno compromiso del Estado de Catar de apoyar al pueblo sirio en el logro de sus aspiraciones de seguridad, paz, desarrollo y prosperidad tras el éxito de su revolución».
Según el portavoz de Exteriores, la delegación discutió con la parte siria formas de mejorar el flujo de ayuda humanitaria de Catar y evaluó las necesidades de los sirios «durante esta importante fase» de transición.
Reapertura
El pasado miércoles, Al Ansari ya anunció la intención de Catar de reabrir «pronto» su embajada en Siria, si bien todavía no se ha dado a conocer una fecha oficial para ello.
Catar, que mantiene buenas relaciones con Turquía, ha sido muy crítico con el Gobierno de Bachar al Asad y ha denunciado que durante su mandato el presidente derrocado había desperdiciado las oportunidades para reintegrarse de pleno en la comunidad internacional y poner fin a 13 años de guerra en Siria.
El pequeño país del golfo Pérsico fue uno de los primeros en expresar el domingo -tras la huida de Al Asad y su familia a Moscú-, su «firme apoyo al pueblo sirio», y pidió a las diferentes facciones insurgentes y a los grupos políticos del país que «opten por el diálogo» para «un mejor futuro de Siria».
También se ha erigido como mediador y, el fin de semana, acogió en Doha a los ministros de Exteriores de Turquía, Rusia e Irán -los valedores de un alto el fuego en Siria hasta la caída de Al Asad- para abordar el futuro y una transición pacífica en el castigado país árabe.