Washington (EFE).- Un solo controlador estaba a cargo del tráfico de aviones y helicópteros en el aeropuerto de Washington cuando ocurrió este miércoles el accidente en el que fallecieron 67 personas debido a que un supervisor dejó que otro su compañero saliera temprano de trabajar, según indicaron fuentes cercanas a la investigación a NBC News.
Normalmente, un controlador se ocupa del tráfico de aviones y otro del tráfico de helicópteros en la torre del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan (DCA) de la capital estadounidense, pero a la hora del choque entre un avión comercial y un helicóptero militar (poco antes de las 21:00 hora local, 02:00 GMT del jueves) uno se había quedado solo.
La Administración Federal de Aviación (FAA, en inglés), el ente aéreo regulador, permite que un solo controlador quede encargado de las dos tareas, aunque no se considera lo óptimo, de acuerdo con NBC News.

El accidente aéreo de Washington dejó 67 muertos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves una orden ejecutiva en la que ordenó revisar las contrataciones y los cambios de protocolo efectuados bajo el mandato del demócrata Joe Biden (2021-2025), tras sugerir que estos causaron el accidente aéreo en Washington.
El accidente ocurrió cuando el avión comercial que cubría la ruta entre Wichita (Kansas) y Washington para American Airlines descendía hacia el aeropuerto de la capital federal.
A bordo de la aeronave viajaban 64 personas entre pasajeros (60) y tripulación, mientras que en el helicóptero militar con el que colisionó viajaban tres soldados. Los dos aparatos cayeron sobre las gélidas aguas del río Potomac.
Las autoridades han descartado encontrar supervivientes entre las 67 víctimas del accidente y los equipos de rescate han sacado ya 41 cuerpos del agua, según el Departamento de Bomberos y de Servicios Médicos de Emergencia del Distrito de Columbia.
Encuentran la caja negra
Las autoridades encontraron la caja negra del helicóptero militar siniestrado al chocar contra un avión comercial cerca del Aeropuerto Nacional Reagan de Washington, indicó este viernes Todd Inman, integrante de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés).
La investigación visual preliminar apunta que no presenta ningún daño exterior que haga pensar que sus datos puedan verse afectados, indicó en una conferencia de prensa.
«Tenemos mucha confianza en que seremos capaces de extraerlos», dijo Inman.
El jueves por la noche se hallaron las dos cajas negras del avión, que se encuentran en la sede de la NTSB para su análisis.
De esas dos cajas negras, según afirmó el representante de la NTSB, una fue abierta este viernes y los expertos tienen «un alto nivel de confianza» en que van a poder recuperar sus datos, y la otra llegó con infiltraciones de agua, algo que Inman dijo que «no es inhabitual».
«Todavía están revisando las conexiones eléctricas para determinar si están listos para intentar descargar» los datos de esa segunda -apuntó- añadiendo en que se trata de uno de los «muchos pasos» que hay que dar para obtener la información.