Jerusalén (EFE).- El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, dijo este miércoles que no habrá negociaciones con Irán y que la ofensiva militar apodada por el Ejército «León Ascendente», iniciada la madrugada del pasado viernes, continuará hasta alcanzar sus objetivos.
El jefe de la diplomacia israelí expresó esta postura durante una sesión informativa con más de 30 embajadores extranjeros, entre otros los de Italia, Polonia, India, España o Suecia, celebrada en el lugar donde un misil balístico iraní impactó el pasado domingo en la localidad de Bat Yam, al sur de Tel Aviv, causando la muerte a ocho personas.
«No habrá negociaciones. La operación seguirá adelante hasta que logremos nuestros objetivos», subrayó Saar, quien estuvo acompañado por el alcalde de Bat Yam, Tzvika Brot, frente al sitio donde impactaron los proyectiles iraníes.
El ministro acusó a Irán de «atacar deliberadamente zonas pobladas y asesinar civiles», y advirtió que «están cometiendo un error» al subestimar la fuerza y el amplio respaldo del pueblo israelí a la operación militar.
Saar reiteró ante los diplomáticos la determinación de su país de neutralizar la amenaza nuclear iraní y destruir su armamento de misiles balísticos.
50 cazas israelíes atacan una planta de centrifugadoras nucleares
El Ejército israelí anunció también que atacó durante la noche una planta de producción de centrifugadoras nucleares y varias instalaciones de fabricación de armamento en Teherán, en el quinto día de ofensiva aérea contra Irán.
«El Ejército atacó una instalación utilizada para fabricar centrifugadoras en Teherán, diseñada para permitir al régimen iraní acelerar su programa de enriquecimiento de uranio con fines armamentísticos», señaló el Ejército en un comunicado.
Según la nota castrense, también fueron bombardeadas fábricas de armamento, entre ellas una dedicada a la producción de materias primas y componentes para misiles tierra-tierra, utilizados en ataques iraníes.
Otra de las instalaciones destruidas producía misiles tierra-aire destinados a derribar aeronaves.
Intercambio de fuego desde el viernes
Israel e Irán llevan intercambiando fuego desde que el pasado viernes de madrugada el Ejército israelí lanzara una serie de ataques sorpresa contra las capacidades militares de la república islámica y su programa nuclear, acabando con la vida de varios altos cargos militares del país persa.
Al menos 24 personas han muerto en Israel en los bombardeos iraníes posteriores, mientras que al menos 229 personas han perdido la vida en Irán, donde las fuerzas israelíes continúan bombardeando distintos puntos del país, según las autoridades.
Israel vuelve a bombardear Teherán

De hecho, El Ejército israelí volvió a bombardear Teherán en la madrugada de este miércoles por sexto día consecutivo sin que se reportaran víctimas, después de haber advertido a la población iraní que evacuara una parte de la capital.
Medios como Iran International notificaron explosiones en el este de Teherán. Fuentes afirmaron que fue atacado el sitio de producción de misiles en Khojir, un área estrechamente relacionada con el programa de defensa iraní.
La Universidad Imán Hossein (IHU), asociada al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI), también fue afectada, según las informaciones de The Times of Israel.
Israel justifica en la ONU los ataques a Irán
Por otro lado, Israel afirmó, en una carta enviada al secretario general de la ONU, al Consejo de Seguridad y a la Asamblea General, que los ataques lanzados contra Irán desde hace cinco días se justifican porque «Israel, como patria de los judíos, no puede aceptar y no aceptará la amenaza existencial de exterminio» que Irán supone.
«No es solo retórica: Irán tiene un plan para eliminar a Israel, que incluye planes concretos y acciones para lograr su objetivo», señala la carta firmada por el ministro de Exteriores, Gideon Saar, a la que tuvo acceso EFE.
Saar asegura que Irán planea producir en tres años 10.000 misiles balísticos y «dado el tamaño de Israel, esta es una amenaza intolerable (…) Ningún país en el mundo toleraría semejante amenaza».
Minimización de daños a civiles
Por esa razón Israel ha lanzado una serie de ataques en los que «respeta escrupulosamente las leyes de los conflictos armados, pues ha preparado golpes precisos contra objetivos militares, tomando todas las medidas en su mano para minimizar los daños a civiles».
El ministro israelí afirma que Teherán actúa exactamente del modo opuesto a ellos: «Por su parte, el régimen despótico de Irán lanza misiles bárbaros de forma indiscriminada contra Israel, apuntando deliberadamente a los civiles» (en total, han muerto 24 civiles israelíes).
Saar concluye que la operación militar lanzada contra Irán «busca lograr un Oriente Medio más seguro y estable», argumentando que es el régimen iraní el que «desestabiliza la región y más allá de ella».