Brasilia (EFE).- El magistrado Alexandre de Moraes, de la Corte Suprema de Brasil, ordenó este martes reforzar la vigilancia policial frente a la casa del expresidente Jair Bolsonaro, quien está en prisión domiciliaria, frente a un posible «riesgo de fuga».
La decisión, informada por el propio tribunal, se realiza en respuesta a un pedido de la Fiscalía y fundamentada en textos hallados por la Policía Federal en un teléfono incautado al expresidente, entre los que figuraba un «borrador» de un pedido de asilo en Argentina.
La investigación en la que se incautó el teléfono del líder de la ultraderecha corresponde a una causa paralela al juicio penal por golpismo que enfrenta Bolsonaro, que entrará en fase de sentencia a partir del próximo 2 de septiembre.

La defensa niega posibilidad de fuga y obstrucción judicial
En este nuevo caso, la Justicia intenta esclarecer las gestiones que el diputado Eduardo Bolsonaro hace en Estados Unidos con el objetivo de intentar impedir el juicio penal por golpismo, que el presidente Donald Trump ha usado como excusa para gravar a gran parte de las importaciones brasileñas con aranceles del 50 %.
El legislador, que está en Estados Unidos desde hace seis meses, se ufana de usar sus estrechas relaciones con la ultraderecha y el entorno de Trump para que Brasil reciba una sanción, al igual que sucedió con ocho de los miembros del Supremo y al menos dos ministros del Gobierno, a los que la Administración estadounidense les cancelaron sus visados.
La semana pasada, emplazada por el juez De Moraes, la defensa de Bolsonaro rechazó la posibilidad de una fuga de su cliente y negó que la actividad del diputado Eduardo configure una «obstrucción a la justicia», como la ha calificado la Policía Federal.
La Policía pide sumar agentes dentro de la casa
Ppr su parte, la Policía Federal de Brasil sugirió sumar agentes de seguridad dentro de la casa en la que el expresidente Jair Bolsonaro cumple el mandato de prisión domiciliaria, con el fin de garantizar su vigilancia, en un oficio enviado este martes al juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes.
El pedido de la Policía se produce luego de que se conociera la decisión del magistrado, instructor de las causas de Bolsonaro, de reforzar la vigilancia policial frente a la casa del líder de la ultraderecha alegando un posible «riesgo de fuga», tras haber encontrado en un teléfono incautado un «borrador» de un pedido de asilo en Argentina.

De acuerdo con el documento emitido por la institución y divulgado por medios locales, la decisión de De Moraes de reforzar la seguridad externa en el domicilio de Bolsonaro es insuficiente para impedir posibles intentos de fuga.
Y uno de los argumentos expuestos por la Policía es que la tobillera electrónica que utiliza el expresidente, que le fue impuesta como medida cautelar en el marco de una investigación paralela a la causa por golpismo que enfrenta en el Supremo, depende de la señal de las operadoras de telefonía celular y podría sufrir fallas o interferencias.
Las denuncias contra Bolsonaro
Sobre el borrador de pedido de asilo, que estaba dirigido al presidente argentino, Javier Milei, los abogados sostuvieron que «no puede ser considerado un indicio de fuga», pues data de febrero de 2024, cuando Bolsonaro aún no se le imputaba como responsable de un supuesto golpe de Estado.
El mes pasado, el Supremo le impuso a Bolsonaro una serie de cautelares, como el uso de una tobillera electrónica ante el riesgo de fuga y la prohibición de usar redes sociales, y días más tarde decretó su prisión domiciliaria tras comprobar el incumplimiento de algunas de esas restricciones.
El proceso más grave que enfrenta Bolsonaro se refiere a una acusación de la Fiscalía, que le considera como el principal responsable y «líder» de una conspiración golpista para impedir la toma de posesión del actual presidente, el progresista Luiz Inácio Lula da Silva, tras las elecciones de octubre de 2022.