Fotografía de archivo del exprovincial jesuita Ramón Alaix, uno de los condenados en el caso, en Cochabamba (Bolivia). EFE/ Jorge Abrego

Sentencian a un año de prisión a dos jesuitas españoles por encubrir casos de pederastia en Bolivia

Cochabamba/La Paz (EFE).- Un tribunal de Bolivia sentenció este martes a un año de prisión a los exprovinciales jesuitas españoles Ramón Alaix y Marcos Recolons por encubrir los abusos sexuales cometidos por el fallecido sacerdote Alfonso Pedrajas, también español.

«Ambos acusados han sido hallados culpables y autores del delito de encubrimiento, a ambos se les ha condenado con un año de privación de libertad a cumplirse en la cárcel pública de Cochabamba, y se han dispuesto de otras medidas de protección para las víctimas», dijo a EFE el portavoz de la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes (CBS), Edwin Alvarado.

Según Alvarado, la sentencia abre la posibilidad de avanzar en al menos otros cuatro procesos contra presuntos encubridores de una docena de jesuitas ya fallecidos, que habrían dejado, de acuerdo con la CBS, alrededor de medio millar de víctimas en internados, colegios y áreas rurales de Bolivia.

Sentencian a un año de prisión a dos jesuitas españoles por encubrir casos de pederastia en Bolivia
El exprovincial jesuita Marcos Recolons, condenado por el encubrimiento de casos de pederastia, en una imagen de archivo, en Cochabamba (Bolivia). EFE/ Jorge Abrego

Las denuncias por pederastia contra jesuitas en Bolivia han estado en la mira después de que el diario El País publicó el 30 de abril de 2023 una investigación sobre un diario de Pedrajas, fallecido en 2009, en el que hace referencia a los presuntos abusos que perpetró contra decenas de niños cuando dirigió el Colegio Juan XXIII, desde 1971.

La CBS sostiene que las víctimas de Pedrajas ascienden a casi doscientas, y no a 85 como él mismo mencionó en su diario, correspondientes a abusos ocurridos en las décadas de 1970, 1980 y 1990 en el desaparecido Colegio Juan XXIII de la ciudad de Cochabamba.

Un largo proceso por la verdad

Alvarado señaló que en el proceso judicial se demostró que los exprovinciales Alaix y Recolons «escondieron» las denuncias contra Pedrajas y «omitieron la obligación de denuncia», lo que quedó probado con la presentación de «cartas firmadas» sobre los casos de abuso sexual dentro de la Compañía de Jesús.

Sin embargo, Alaix y Recolons, ambos con más de 80 años, podrán acogerse al perdón judicial que se aplica en Bolivia a las penas menores de tres años, por lo que tampoco deberán guardar reclusión.

«No nos interesaba meterlos a la cárcel, no estamos con ningún plan de venganza, sino que queremos comenzar la construcción de la verdad histórica en este nefasto caso de abuso sexual», apuntó el vocero de la CBS.

Sentencian a un año de prisión a dos jesuitas españoles por encubrir casos de pederastia en Bolivia
El exjesuita Pedro Lima (d) y el representante de la comunidad de sobrevivientes de Bolivia, Wilder Flores, se abrazan tras la condena a los dos jesuitas españoles, en Cochabamba (Bolivia). EFE/ Jorge Abrego

Alvarado añadió que el siguiente paso de las víctimas será afrontar el juicio «contra los encubridores de Lucho (Luis) Roma», además de otros procesos que aún están pendientes en la Justicia.

El caso del cura Luis Roma

En febrero de 2019, EFE dio a conocer el caso del cura español Luis Roma por una denuncia de un exmiembro de la orden que pidió el anonimato con base en una treintena de fotografías en las que dijo reconocer al supuesto agresor de varios menores de entre seis y doce años, cuyas víctimas figuran en decenas de descripciones que el cura también registró en su diario.

En este caso, la Compañía de Jesús admitió que no se aplicaron los protocolos para canalizar una denuncia penal, tras una investigación interna que se archivó y en la que no se identificaron víctimas. La causa penal se cerró y luego se reabrió en 2024.

Las víctimas de pederastia sostienen que, por el caso Roma y otros similares, se emprenderán acciones penales contra más de una decena de jesuitas vivos que habrían tenido conocimiento de esos hechos y que estarían vinculados a unas 500 víctimas identificadas.

Por su parte, la Compañía de Jesús en Bolivia ha dejado de referirse a estos casos desde hace varios meses en sus redes sociales, su página en internet y mediante sus voceros, que eran los canales oficiales de difusión de información.