Buenos Aires (EFE).- Una adolescente que había ingresado este miércoles con un arma de fuego a su colegio de La Paz, en la provincia argentina de Mendoza, se entregó a la Policía tras pasar más de cuatro horas atrincherada en el patio de la escuela y efectuar varios disparos que no produjeron víctimas ni heridos.
«La menor está bien, fue al hospital y están sus padres ahí», afirmó a medios locales Mariano Carabajal, funcionario del Ministerio Público Fiscal provincial, desde el lugar de los hechos, donde calificó el operativo policial como «exitoso».
Según los periodistas que acudieron a la escuela, efectivos policiales lograron reducir y desarmar a la joven de 14 años, alumna de la escuela Marcelino Blanco de la localidad de La Paz, ubicada a más de 900 kilómetros al oeste de Buenos Aires.

Sobre la posibilidad de que la joven hubiera tomado esa decisión por haber sido víctimas de acoso escolar, tal y como se llegó a comentar ante las cámaras de televisión, el ministro de Educación de Mendoza, Tadeo García Salazar, dijo: «No hay registro de eso en la ficha escolar de la estudiante».
Un suceso que rompe la calma en Mendoza
Fernando Ubieta, alcalde de La Paz, ya había aclarado a medios locales que la adolescente es su familiar, hija de uno de sus primos.
«Creería que es un caso aislado y lamentablemente nos ha tocado en el departamento. Es un momento complicado para la juventud», agregó Ubieta.
Los 80 alumnos de la escuela fueron evacuados tras el suceso protagonizado por la adolescente, que, al parecer, habría tomado el arma de su padre, un policía de la vecina provincia de San Luis.