Marian García
Pamplona (EFE).- La presidenta de Navarra, la socialista María Chivite, defiende que todo acuerdo que quepa «dentro del marco constitucional» y «favorezca la convivencia» es «positivo» y aboga por avanzar en autogobierno con el traspaso de las competencias de I+D+i y becas pero sin la transferencia de la Seguridad Social en la agenda.
El pasado 17 de agosto María Chivite (Cintruénigo, 1978) tomó posesión por segunda vez consecutiva como presidenta de Navarra, en esta ocasión de un Gobierno integrado por PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin.
Ahora, llega a sus primeros cien días al frente del Ejecutivo con el convencimiento de que el camino emprendido va en la dirección correcta, con mejoras en los mecanismos de coordinación y diálogo interno y el reto de avanzar en «igualdad en el sentido más amplio».
Un gobierno feminista
En una entrevista con EFE, echa la vista atrás y reconoce que de esos días queda una imagen «muy potente» de tres mujeres firmando un acuerdo de Gobierno -María Chivite (PSN), Uxue Barkos (Geroa Bai) y Begoña Alfaro (Contigo Zurekin)-, algo de lo que no fue consciente entonces porque estaban «centradas en el programa» pero que es toda una declaración de intenciones de un «gobierno feminista que tiene la igualdad como bandera».
«No es un discurso, son los hechos y esa imagen acompaña a ese discurso», sostiene Chivite, quien destaca al respecto la trayectoria de Navarra donde tres mujeres de diferentes formaciones políticas han sido las tres últimas presidentas. Además de ella, Yolanda Barcina (UPN) y Uxue Barkos (Geroa Bai).
De ese acuerdo surgió de nuevo un gobierno de coalición. Su primera experiencia al frente de un ejecutivo integrado por fuerzas muy diferentes le llevó a tratar de mejorar los mecanismos de coordinación y diálogo interno: «Somos el Gobierno, no somos el consejero de uno u otro partido».
«No va a ir nada a sesión de gobierno que no sea conocido por todas las formaciones que sustentan el Gobierno y eso es bueno para mejorar la relación, la coordinación y la información», apunta al respecto.

Acuerdos con EH Bildu
Para poder formar gobierno, nuevamente necesitó de la abstención de EH Bildu, coalición con la que recalca «siempre» han llegado a acuerdos, como los que han permitido aprobar los presupuestos, «pero no acuerdos de gobierno».
Sobre si el hecho de que EH Bildu haya apoyado la investidura de Pedro Sánchez puede suponer un cambio en esa relación en Navarra, asegura que su línea de trabajo «va a seguir siendo la que tuvimos la legislatura pasada».
Para poder llegar a algo más con EH Bildu, la presidenta ve necesario un «recorrido ético» por su parte, un «reconocimiento expreso» de lo que supuso el terrorismo de ETA y el daño cometido, una «enmienda a la totalidad de lo que fue la banda terrorista».
Desde diferentes formaciones y entidades navarras se está pidiendo a la presidenta y al PSN-PSOE que den a conocer los acuerdos alcanzados a nivel nacional con EH Bildu y cómo repercuten a Navarra, ante lo que Chivite responde que «hay muchas elucubraciones basadas en la nada absoluta», ya que «desde el minuto uno dijeron que iban a apoyar» un gobierno progresista. Además, añade, los acuerdos que alcanza el PSOE son públicos.
Traspaso de competencias
En relación con Navarra, en el acuerdo alcanzado por el PSOE y el PNV se recoge el traspaso de las competencias de I+D+i y de becas, una demanda que la presidenta, puntualiza, se hizo «aquí primero» por parte de las tres formaciones que suscribieron el acuerdo de Gobierno y ese acuerdo lo que hace es «facilitarlas» al constatar también un compromiso a nivel nacional.
A partir de ahora se abrirá un proceso de negociador con el objetivo de cerrar «al menos» esas dos transferencias en la actual legislatura.
En el citado acuerdo con el PNV se recoge el compromiso de traspasar el régimen económico de la Seguridad Social al País Vasco, demanda que en Navarra ha puesto sobre la mesa uno de sus socios, Geroa Bai, pero que Chivite asegura que no está en la agenda.
Sobre si el hecho de que al frente del Ministerio de Seguridad Social se encuentre la navarra Elma Saiz puede allanar el camino en ese sentido, insiste en que el Gobierno de Navarra no lo tiene en su agenda y habría que ver si en el debate parlamentario cuenta con mayoría suficiente para sacarlo adelante.
Respecto a la presencia de una socialista navarra en el Ejecutivo central, asegura que es un «orgullo» y evidencia que el Partido Socialista de Navarra, del que es secretaría general, «tiene mucha influencia en la política nacional».
Ejemplo de esa relevancia ha sido el papel desempeñado en las negociaciones para la investidura de Sánchez por el también navarro Santos Cerdán, secretario de Organización del PSOE. Sin querer entrar a valorar el hecho de que algunas de esas negociaciones se hayan celebrado en el extranjero y con una persona huida de la justicia, Chivite califica como «fundamental» la labor de su compañero, del que se siente «muy orgullosa».

La ley de amnistía
Sobre cómo afectará a Navarra la condonación de la deuda a las comunidades del régimen común recogida en los acuerdos de investidura, enfatiza que es preciso un «diálogo bilateral entre los dos gobiernos» pero dice a los navarros que «no tengan ninguna duda de que nosotros también vamos a salir beneficiados».
Preguntada por la polémica generada en torno a la ley de amnistía, declara que «hay que hacer, a veces, de la necesidad virtud» y esta era un cuestión que había que afrontar: «Yo siempre he dicho que todo lo que quepa dentro del marco constitucional y que favorezca la convivencia será positivo».
«Es verdad -continúa- que con los indultos también hubo muchísimo ruido, pero creo que los hechos dan la razón a esta decisión» y la «situación en Cataluña claramente ha mejorado en lo que tiene que ver con convivencia o tensión política».
Reforma de la Lorafna
En estos primeros cien días de gobierno ha arrancado la Ponencia parlamentaria para la reforma de la Ley Orgánica de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra. Su constitución era un compromiso de las fuerzas que integran el Ejecutivo y a ella acuden cada una con posiciones y reivindicaciones diferentes.
Tras remarcar que esta cuestión se circunscribe al ámbito parlamentario, al ser preguntada sobre lo que se puede esperar de ella y si era el momento para una reforma, indica que «todavía tiene mucho margen en su despliegue, como las competencias no asumidas» o «derechos ciudadanos y una visión más moderna de la realidad social y política que nos toca vivir».
Pero, como secretaria general del PSN, avanza que «nadie» espere de su partido «ni un cambio en el modelo institucional, ni una eliminación en la ley de lo que supone la zonificación en Navarra».
En relación con el euskera, opina que se ha «avanzado muchísimo» y como ejemplo cita el presupuesto destinado, a lo que añade la aprobación en sesión de gobierno antes de que termine el año del Decreto Foral de méritos, así como que seguirán con el fomento y despliegue de esta lengua «desde el respeto a la realidad sociolingüística».
En materia económica, reconoce preocupación por la situación de Siemens Gamesa, pendientes de la reunión que tienen previsto celebrar este viernes, y remarca el objetivo de «pelear hasta el último empleo».
De Volkswagen Navarra, señala que en los últimos meses ha habido «más polémica publicada que real», y asegura que ni la planta ni el empleo están en riesgo, subrayando al respecto que los trabajadores y la dirección están «empeñados en el futuro» de la factoría de Landaben, y se están adoptando decisiones a nivel institucional que acompañan en esa línea.
La reducción de las listas de espera en Salud es uno de los objetivos del Gobierno de Chivite, quien subraya su compromiso de reducirlas en 5.000 personas en 200 días.
Conectividad de Navarra
En materia de infraestructuras, apunta que «al final de la legislatura podremos al menos montarnos en un tramo de alta velocidad» en Navarra y, en cuanto al aeropuerto de Noáin, destaca que ha habido un aumento de las frecuencias y tienen en estudio ver si es posible recuperar la conexión con Fráncfort (Alemania).
También augura avances en torno a la Autovía de Navarra, un proyecto que «estaba en el cajón» cuando llegaron. La semana pasada, indica, el Gobierno de España sacó dos tramos a licitación, por lo que esperan que «esto también sea una realidad».
Respecto al Canal de Navarra, sobre el que el consejero de Cohesión Territorial acaba de reconocer la necesidad de trabajar con «un nuevo cronograma» para iniciar en 2024 las obras de la II fase, la presidenta insiste en que es una «infraestructura estratégica» y asegura que el Gobierno trabaja «de manera firme para que la segunda fase del Canal avance rápido y sea una realidad lo antes posible».
«Nuestra apuesta es firme para llevar agua de calidad desde Itoiz hasta la Ribera de Navarra para garantizar el agua de boca, de riego y para fomentar el sector agroindustrial», asevera.
Actualmente el Gobierno Foral está inmerso en la negociación de una reforma fiscal que, valora, por el momento «ningún grupo ha dicho que no». Su objetivo es tratar de recabar «los máximos apoyos posibles».
Como uno de sus grandes retos para esta legislatura cita mejorar la igualdad en «el término más amplio», igualdad no solo entre mujeres y hombres, sino también en cohesión territorial y social.