Pamplona (EFE).- La recaudación líquida acumulada de la Hacienda Foral ha alcanzado en el mes de noviembre los 4.659 millones de euros, frente a los 3.900,2 ingresados a noviembre de 2022, un dato que junto a otros hace prever al Gobierno de Navarra un cierre presupuestario «en equilibrio o con un cierto margen de superávit».
Lo ha dicho en rueda de prensa el consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti, tras la sesión extraordinaria de Gobierno celebrada para prorrogar los presupuestos de 2023, una comparecencia en la que ha ofrecido datos de que la recaudación acumulada en noviembre representa un incremento del 19,5 % interanual, fruto de un aumento de la recaudación íntegra acumulada del 16 % y del incremento de las devoluciones del 7,3 %.
Ha advertido de que se trata de datos de noviembre y de que cuentan también con el avance de la primera quincena de diciembre, por lo que ha dicho estar en disposición de ofrecer un avance de cierre del 2023, año que siempre a falta de contabilizar el último medio mes, se prevé «un pequeño descenso interanual del 1 % con respecto al cierre de 2022».
«La recaudación es algo vivo, muy dependiente del calendario fiscal, de los ingresos extraordinarios que puedan darse o de los ajustes con el Estado y con estas cifras de comparativa interanual, así ha quedado demostrado», ha dicho para subrayar: «No obstante, prevemos un cierre presupuestario en equilibrio o con un cierto margen de superávit».
En cuanto a las cifras conocidas este viernes, noviembre es un mes de importancia recaudatoria, ya que, además de las cuotas de los impuestos periódicos del mes de octubre y las correspondientes a impuestos no periódicos, en este mes vence el segundo plazo de la campaña de la Renta y Patrimonio 2022.
Las grandes cifras
En cuanto a la evolución por capítulos, la recaudación líquida de impuestos directos ha alcanzado los 2.582,3 millones de euros, con un aumento interanual del 15,1 %, y la de impuestos indirectos ha llegado a los 2.034,8 millones de euros, un 24,8 % más que en el mismo mes de 2022. Las tasas y otros ingresos han aumentado un 57,1 % y han llegado hasta los 41,8 millones de euros.
En un desglose por impuestos, la recaudación acumulada en el mes de noviembre del IRPF se encuentra un 12,7% por encima de los valores obtenidos en 2022. Sigue destacando la evolución positiva de las retenciones de trabajo, un 10,8 % superiores a 2022. Esto se debe a los fraccionamientos a cuenta del IRPF, con 73,1 millones de euros, un 14,9 % superior a lo acumulado a noviembre del pasado ejercicio.
El Impuesto de Sociedades continua con la tendencia de arrojar cifras superiores en términos interanuales, con un incremento del 29 % en su recaudación global. El Pago a cuenta del Impuesto de Sociedades es el componente cuya recaudación más ha aumentado en relación con el ejercicio anterior, un 31,9 %.
Más de 550 millones por gestión directa del IVA
La recaudación por gestión directa de IVA presenta una recaudación líquida acumulada de 559,6 millones de euros, un 72,3 % superior a los 324,7 millones de euros que se alcanzaban en el mismo mes de 2022. Esta subida está motivada por el incremento de las cuotas positivas, en un 17,3 %, combinado con unas devoluciones que han crecido a menor ritmo, un 2,8 % más que el importe devuelto el año pasado a estas fechas.
Los Impuestos Especiales revelan valores superiores, un 11,8 % más que en noviembre de 2022, en la recaudación por gestión directa. Los impuestos que más ingresan son Hidrocarburos y Tabaco y destaca la caída recaudatoria experimentada por el Impuesto sobre la Electricidad, motivada por las medidas adoptadas para paliar los efectos de la guerra en Ucrania.
Los ajustes con el Estado correspondientes al IVA y a los impuestos especiales de fabricación se mantienen en las mismas cifras del mes de octubre. Al realizarse la liquidación al final de cada trimestre, el último plazo del año se ingresará en el mes de diciembre.
En términos de ejecución presupuestaria, los 4.659 millones de euros ingresados hasta el mes de noviembre suponen alcanzar un 101,9 % del objetivo fijado para este año, señalan fuentes del Gobierno foral.
Prorrogados los Presupuestos de 2023
Por otro lado, el Gobierno foral ha aprobado en sesión extraordinaria la prórroga presupuestaria del ejercicio 2023, para poder afrontar los primeros meses del año nuevo hasta que los Presupuestos Generales de Navarra de 2024 sean aprobados en el Parlamento, previsiblemente en marzo, un cierto retraso «motivado en gran medida» por las elecciones autonómicas y generales de este año.
Se trata de «un paso obligado» pero que «no es excepcional». ha advertido el consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti, quien ha avanzado que el Gobierno, que tiene «en marcha las conversaciones para llegar a un acuerdo de presupuestos sólidos y estables» para 2024.
No obstante, ha señalado que tan solo uno de los grupos de la oposición (EH Bildu) «ha contestado» a su oferta de negociar, y lo ha hecho en un «ambiente cordial y con predisposición positiva», aunque «la mano del Gobierno sigue tendida» al resto, ha dicho sin nombrar a UPN.
Los Presupuestos de 2024, previstos para marzo
Con todo ello, ha avanzado un calendario, abierto a cualquier incidencia, que prevé aprobar el anteproyecto de Presupuestos para 2024 en sesión de Gobierno el próximo 10 de enero, para lo que están «trabajando a contrarreloj»; después, previsiblemente el 19 de enero comenzaría el trámite parlamentario para que el 7 de marzo puedan aprobarse las cuentas en pleno.
Por ello se ha hecho obligado prorrogar las de 2023, un trámite contemplado en la Ley Foral de la Hacienda Pública de Navarra, que establece que, si la Ley Foral de Presupuestos Generales de Navarra no se aprobara antes del primer día del ejercicio económico correspondiente, se considerará automáticamente prorrogada, hasta la entrada en vigor de aquélla, la Ley Foral correspondiente al ejercicio anterior.
Arasti, ha recordado que, en el marco de la prórroga presupuestaria, “todas las obligaciones de pago que existen por parte del Ejecutivo están garantizadas. Tanto eso como la solvencia económica de los diferentes departamentos”.
En ese sentido, “la ejecución presupuestaria durante el ejercicio 2024 se debe regir por criterios de eficiencia, pero al mismo tiempo debe suponer una apuesta por la activación económica, la generación de empleo y la ejecución de los proyectos estratégicos y ha de garantizar la prestación de las políticas públicas que se dirigen directamente a la ciudadanía en materia de salud, educación y derechos sociales”, ha zanjado