Pamplona (EFE).- Un total de 1.700 metros cuadrados del recorrido del encierro por el que a partir del 7 de julio correrán de nuevo los toros con motivo de los Sanfermines han vuelto a ser tratados esta noche con liquido antideslizante.
Diez operarios de la empresa madrileña Pavitec, supervisados por personal del Área de Seguridad Ciudadana y Convivencia, han comenzado a esparcir esta medianoche 1.500 litros de líquido antideslizante en el espacio que media entre la Plaza Consistorial y el inicio de la calle Estafeta. Además, por segundo año, se han aplicado unos 300 metros cuadrados la salida de los Corrales del Gas.
Esta última ubicación comenzó a hacerse a requerimiento de los pastores del encierro, recuerda el Consistorio.
Una película protectora
En total, se han cubierto 1.700 metros cuadrados de pavimento de la carrera, a razón de algo menos de un litro por metro cuadrado. La operación consiste en extender el líquido como una película protectora esparciendo de forma manual. Con ayuda de regaderas y escobones se ha aplicado durante toda la noche para concluir alrededor de la 8 de la mañana.
El líquido antideslizante busca evitar la caída de las reses y la fragmentación de las manadas lo que incrementa la velocidad de la carrera y, en definitiva, minimiza su peligrosidad.
Según explican, el compuesto químico produce una reacción que libera en la parte silícea del pavimento los microporos que a lo largo del año se ven embozados por la suciedad o el pulido de las máquinas de limpieza.

Esos poros producen un “efecto ventosa” que permite el mejor agarre de las pezuñas del animal y que funciona especialmente bien en el caso de que el pavimento esté mojado.
El Ayuntamiento de Pamplona realizó una prueba piloto en 2005 con una solución química antideslizante y, desde ese año, se ha venido aplicando el tratamiento de forma ininterrumpida.