Pamplona (EFE).- El alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, ha recibido el II Premio Internacional Puerta de Europa en los VI Cursos Europeos de Verano (CEV) este lunes y ha afirmado que la UE ha avanzado «más de lo imaginado por sus fundadores», pero es «insuficiente».
Borrell ha tomado la palabra tras recoger el premio en Pamplona, donde ha explicado que «si Europa quiere sobrevivir, tendrá que unirse e integrarse más», además de que «hay que disfrutar de sus beneficios, pero ser conscientes de la gran responsabilidad» que tiene Europa.
El alto representante ha manifestado que Europa es un lugar «privilegiado» para vivir y que los europeos pensamos que «todo el mundo es así, pero no es así». «Hay partes que sí, pero en ninguna otra parte lo han conseguido tanto como lo hemos conseguido nosotros. El mundo es cruel, la guerra ha vuelto a aparecer, no está en casa, pero está cerca. La defensa que no era parte del discurso inicial de la UE, va a ser clave en los próximos años», ha dicho.
Borrell ha apuntado que ante la violencia que se vive cerca de las fronteras europeas que esto provoca que haya quien quiera acceder a un lugar más seguro y también a que Europa tenga que tomar medidas: «No podemos dejar el fenómeno migratorio en manos de la mafias y tiene que darse de forma ordenada».
¿Se debe armar Europa?
El alto representante ha explicado que «no es suficiente con haber hecho la paz entre nosotros, si el resto del mundo que llama a nuestra puerta es violento. No vale con predicar el estado de derecho en estos lugares. La prosperidad ajena forma parte de la nuestra, su seguridad de la nuestra». Por ello, Borrell plantea la cuestión de si Europa se debe armar o no, aunque considera que a corto plazo no habrá un ejército europeo.
En este sentido, se ha referido al orador griego Demóstenes y que «si no te preparas para la guerra, te ven débil y no tienes tiempo para reaccionar», pero al mismo tiempo «si te preparas acabas haciendo la guerra».
«Dos semanas antes de la invasión rusa en Ucrania, ya se oían los tambores de guerra y a mí me preguntaban si les daríamos las armas para defenderse. Hasta ahora Europa lleva gastados 100.000 millones de euros y EE.UU. una cifra parecida», ha contado. «Si dejamos de ayudar a Ucrania, la guerra acaba en dos semanas, pero, ¿qué pasa después? Si no me lo dices, no me vale el grito de paz. Hemos de seguir, creo, ayudando a Ucrania», ha opinado.

Borrell ha explicado que en ese caso se trata de «una potencia imperial que ha invadido a otro país» y en el caso de Gaza «es una lucha terrible de dos pueblos por la misma tierra donde Europa tiene una tremenda responsabilidad porque les prometimos la tierra a uno de ellos».
El premiado este lunes considera que lo que está pasando en Gaza no se puede justificar en el derecho a la defensa de un país ante una amenaza terrorista. «Con la ayuda humanitaria hay que acelerar, pero no me sirve que me des de cenar hoy si me dejas morir mañana. Hay que trabajar para hacer frente a lo inmediato y para buscar una solución, pero hemos estado desunidos frente a este asunto y nos está costando muy caro».
El coste del futuro de Europa
Borrell ha hablado del futuro de la Unión Europea y de su capacidad de influir a nivel mundial. «Muchas veces si no estás en la mesa, estás en el menú», ha dicho. En este sentido ha hablado de qué Europa queremos dejar a las próximas generaciones, si una influyente o una que no puede condicionar el mundo.
Para ello, se ha referido a la ampliación de la deuda pública, algo que se hizo de forma común en la pandemia, pero que habrá que plantearse si hacerlo más adelante de nuevo.
El futuro estará condicionado a su coste, según ha explicado. «Necesitamos más dinero, ¿cuánto cuesta a armar a Europa? No tenemos la capacidad militar porque se la hemos dado a Ucrania. Hay que reforzarlo. ¿Cuánto cuesta luchar contra el cambio climático? ¿El reto tecnológico? Por eso no entiendo a quienes dicen que hay que bajar los impuestos. Si cada país aumenta su gasto militar sin coordinarse con el de al lado, el resultado será el despilfarro. La europa de mañana se hará comunitarizando más recursos».
El diálogo como herramienta, un valor necesario para «el proyecto con alma» que es Europa
Poco antes que Borrell ha intervenido la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, quien en la reflexión sobre los actuales desafíos en los que se encuentra inmersa la Unión Europea ha calificado a este como “un proyecto con alma” y basado en férreos valores como son la solidaridad, libertad, democracia o igualdad, para los que es imprescindible el “diálogo como herramienta”.
“Europa es un proyecto con alma”, ha dicho contundente para glosar sus pilares, la libertad, la democracia o la igualdad, valores sin los que a su vez “no se concibe que Navarra no se cimente” sobre ellos.

Se ha detenido en valorar la figura del invitado especial de la jornada, Josep Borrell, ejemplo de “esos hombres y mujeres que han insuflando el alma a este proyecto político”, y que ha demostrado “eficacia como gestor, compromiso firme socialdemócrata y ser una de las personalidades políticas españolas con mayor credibilidad”.
Así, Chivite ha reconocido que su compañero de partido vive hoy su responsabilidad europea en medio de especiales “tensiones geoestratégicas” que hacen del actual un mundo “con un futuro muy incierto”, un marco en el que ha reivindicado “la fuerza del diálogo como herramienta de fortalecimiento” de Europa y del mundo.
Al acto han acudido, además de miembros del Gobierno de Navarra y de representantes de instituciones y colectivos de sectores económicos y sociales de la Comunidad, un nutrido grupo de jóvenes europeistas de la asociación Equipo Europa.
Elma Saiz: El desafío migratorio es una oportunidad
Además de Chivite y Borrell, con una especial alocución tras recibir el II Premio Internacional Puerta de Europa de estos cursos, ha intervenido la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, que en un video grabado ha valorado estos cursos como “consolidados” y una “referencia para abordar y reflexionar sobre los principales desafíos y sobre cómo los abordamos desde la Unión Europea”, especialmente cuando en el continente “han ganado terreno las fuerzas euroescépticas y de extrema derecha”.
Esto es para la ministra “algo preocupante, alimentado por la desinformación y por los discursos de odio en redes sociales”, ante lo que ha pedido “no permitir ningún avance que ponga en riesgo los pilares que tanto nos ha costado” plantar y que abogan por el respeto de los derechos humanos.
Así, ha repasado con “preocupación y alarma” el incremento de los discursos de odio que se evidencian en las redes sociales, un “clima de intolerancia que también tiene su traslación en el día a día, como hemos visto en el Reino Unido”, ha dicho sobre los recientes disturbios.
Todo ello “erosiona la cohesión social, la igualdad social y los derechos humanos”, valores en pro de los que ha instado a seguir trabajando porque, entre otras coas, ha asegurado que “el desafío migratorio, lejos de una amenaza es una oportunidad”.

También, y antes de entregar el II Premio Puerta de Europa a Josep Borrell, ha intervenido el comisario de los CEV, Pablo Zalba, quien ha enmarcado la edición de este año en “una encrucijada histórica”, influenciada por la decisión de ampliar la UE o por las próximas elecciones en los Estados Unidos, ha dicho tras lamentar que esto tenga un impacto evidente en la política europea y mundial.
Por su parte, el director de Diario de Navarra, Miguel Ángel Riezu, ha valorado la celebración de estos cursos como “una fórmula consolidada que se enriquece cada año como punto de encuentro sobre los retos europeos”, y ha incidido en que este 2024 es “especialmente relevante por las recientes elecciones europeas y estar a punto de renovarse la Comisión Europea”.
El presidente de Equipo Europa, Gonzalo Martín, ha glosado los méritos de Josep Borrell para merecer este premio , “ejemplo vivo de tesón” dados sus sencillos orígenes y “constatación de que el empleo de llevar a cabo una construcción colectiva no debe cesar”.

