Pamplona (EFE).- El valor del deporte como aportación a integración social, la igualdad y la mejora de la calidad de vida de las personas se ha puesto de manifiesto con la entrega de la Medalla de Oro al Mérito Deportivo a la tiradora con arco Carmen Rubio, ejemplo de especial esfuerzo por su condición de mujer, con discapacidad, practicante de un deporte minoritario y actualmente veterana.
Y todo ello no le ha impedido competir al máximo nivel y llegar a representar a España en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012, Río 2016 y Tokio 2021, según ha puesto en valor la presidenta del Gobierno foral, María Chivite, tras la entrega del máximo galardón del deporte navarro a una emocionada y agradecida Carmen Rubio, quien ha deseado “poder seguir transmitiendo la práctica deportiva como herramienta de superación y bienestar”.
El acto se ha celebrado en el Salón del Trono del Palacio de Navarra, donde se han entregado además 25 Medallas de Plata a personas destacadas por su trayectoria deportiva y cuatro menciones a entidades deportivas. Entre los galardonados, se ha concedido una de las Medallas de Plata al futbolista Raúl García Escudero, por una trayectoria deportiva de especial trascendencia y repercusión, que ha dado protección internacional a la imagen de Navarra.
Rubio y el «honor» de la medalla
Tras recibir la medalla de Oro Carmen Rubio ha reconocido el “honor” que supone este “reconocimiento tan especial”, que le integra en una lista “con deportistas que son un referente en Navarra”, a la que llega tras 30 años de competiciones por Europa y por todo el mundo, “un largo camino” con presencia en tres Paraolimpiadas, varios mundiales y casi 100 Campeonatos Nacionales de Arco Adaptado y Categoría Absoluta, ha relatado.
Sin embargo, Rubio ha incidido en que “por debajo está lo que no se ve: largas sesiones de entrenamiento, el esfuerzo de compaginar mi vida de trabajadora y madre con la alta competición, los momentos de dudas e inseguridades”, ha reconocido, que se han salvado con “carácter, constancia y motivación”.
Y, sobre todo, el “apoyo incondicional de la familia”, ha dicho tras agradecer la comprensión de su hijo y sobre todo la labor de entrenador y marido, “ a quien debo en gran parte todo este recorrido, por su exigencia, su fe en mi y su apoyo incansable”.
“Si importante es la familia para los deportista, pero en el arco adaptado es imprescindible”, ha zanjado una deportista que ha reconocido la importancia de la práctica deportiva para el “bienestar físico y mental para toda edad y condición”, al que en el caso de las personas con discapacidad se suma la necesidad de “romper barreras” y superarse.
Chivite: El deporte nos integra y nos une
Sus palabras han sido refrendadas por las de María Chivite, una presidenta que ha felicitado a todos los hoy reconocidos y ha valorado que “más allá de la competitividad el deporte es una de las actividades que más nos integran y nos unen como personas, ahora que tanto lo necesitamos”.
“Propicia las relaciones de compañerismo e incluso de amistad”, ha añadido para subrayar otros valores como “respeto, tolerancia y superación” y resumir: “El deporte nos hace mejores”.
Y saben de ello los miles y miles de practicantes, independientemente de la edad y de casi cualquier condición, que viven en Navarra, donde existen más de 2.100 clubs y 41 federaciones deportivas, con un “patente enorme beneficio en nuestra salud física y mental y también en nuestra calidad de vida”.
Y en potenciar todo ello, ha dicho la presidenta, trabaja el Gobierno, especialmente ocupado en acortar la brecha de género entre practicantes y alargar también la edad de la práctica femenina.