Pamplona (EFE).- El 78 % de la plantilla de BSH Esquiroz ha respaldado el preacuerdo alcanzado por la mayoría sindical sobre el ERE de los trabajadores, que contempla el despido de 609 personas por el cierre de la factoría.
El preacuerdo con la empresa fue firmado por UGT (7 delegados), CCOO (2), ATISS (2) y Solidari (1), aunque con la condición de someterlo a votación de los trabajadores. El texto fue rechazado por LAB (3) y ELA (2).
En la jornada de hoy se han abierto varias ventanas de votaciones, y el recuento final ha resultado favorable a las condiciones prepactadas para el cierre, con 475 votos favorables (78 %), 127 negativos (20,85 %), 2 abstenciones (0,33 %) y 5 nulos (0,82 %).
El 91,17 % de la plantilla de BSH ha participado
Fuentes sindicales han señalado a EFE que en total han participado 609 de los 668 trabajadores y trabajadoras llamados a votar, un 91,17 %.
Lo aprobado supone aceptar el despido de 609 personas. A los menores de 54 años se les indemnizará con 45 días por año trabajado sin tope en cuanto a anualidades. Además, se les aportará una cantidad lineal de 1.500 euros por cada año trabajado.
También se contemplan prejubilaciones para trabajadores de 55 años en adelante con la garantía del 70 % del salario bruto; y la prioridad para los trabajadores de entre 50 y 54 años en un posible nuevo proyecto de reindustrialización.
Asimismo, se pactan recolocaciones del 100 % a los trabajadores que hagan una búsqueda activa de empleo por medio de una empresa de recolocación, y el acceso preferente en las vacantes internas dentro de la compañía.

El preacuerdo se alcanzó el pasado jueves de madrugada, en la última reunión del período de consultas del ERE en la fecha límite de este, después de que hace 7 meses la multinacional anunciara el cierre de la planta navarra de electrodomésticos.
Durante este tiempo tanto los trabajadores como el Gobierno de Navarra y el de España se han implicado en solicitar una ampliación de los plazos del proceso. Se buscaba poder materializar algún acuerdo con inversores interesados en la fábrica, un argumento que nunca ha sido admitido por BSH.