Rebeca Palacios |
Brieva de Cameros (La Rioja) (EFE).- La joven Lucía Rueda se ha empeñado en mantener vivo el esquileo a tijera, un oficio pastoril que asume como legado de sus abuelos ganaderos, como parte de su misión de preservar la identidad de los pueblos de la sierra riojana.
Rueda, estudiante de Magisterio de 22 años, ha dicho a EFE que, para mantener esta tradición, este sábado participa por tercer año consecutivo en una demostración de esquileo a tijera en la Fiesta de la Trashumancia de Brieva de Cameros, que celebra su 23 edición.

Aunque reside en Logroño, siempre ha estado muy vinculada a Brieva por su ascendencia familiar, por lo que, con 18 años, asumió la presidencia de la asociación cultural Brita de este pueblo de apenas 40 vecinos, con el objetivo de impulsar actividades vinculadas a la comarca de ‘Las 7 villas’.
«Los esquiladores que siempre participaban en la demostración de esquileo en esta fiesta son ya muy mayores, se necesitaba un relevo generacional, por lo que animé a pasar de espectadora a esquiladora», ha relatado.
Así, pidió a veteranos del pueblo, como Ángel y Fermín, que le enseñasen la técnica y buscó en casa las tijeras que antaño utilizaba su abuelo Paco para cortar el vellón de lana de sus ovejas cuando llegaba el verano, con el fin de aliviar el calor a los animales.

Tiempo de desconexión
«Me gusta mucho pasar tiempo con los esquiladores mayores, me cuentan anécdotas, aprendo cómo tratar al ganado, para mí, es un tiempo de desconexión», ha explicado.
Además, en esta tarea de conservar la tradición serrana ha conseguido enganchar a su primo Marcos, de 14 años, quien también ha participado en la demostración de esquileo tradicional.
Rueda ha detallado que ya no se esquila a tijera, actualmente se realiza a máquina, lo que permite cortar el pelo a una oveja en unos 2 minutos, mientras que la técnica manual se prolonga durante más de 10, en función de la habilidad del esquilador.

Colocar y sujetar la oveja
«El principal problema es sujetar a la oveja, yo tengo la dificultad añadida de que apenas llego a pesar 50 kilos, por lo que la tarea se me complica mucho más que a cualquier otra persona», ha reconocido.
Una vez que la oveja está «bien colocada, con la piel bien estirada», la técnica del esquileo es «coser y cantar», ha añadido esta joven, quien confía en que su generación será capaz de preservar tradiciones como esta.
«Me quito el sombrero con los jóvenes que trabajan en el campo, tanto ganaderos como agricultores, porque es una vida muy sacrificada», ha dicho, aunque es una salida profesional gracias a iniciativas como la Escuela de Pastores de Brieva de Cameros.

Durante la Fiesta de la Trashumancia de este sábado se celebran otras actividades, como el paso del rebaño por el pueblo, música del grupo Vivace Folk y la tradicional caldereta popular serrana elaborada con cordero local.
Además, los visitantes también pueden disfrutar de la ruta teatralizada ‘El camino de los pastores’ por el grupo Zarándula, talleres de talla de madera y cestería, actividades infantiles, degustación de migas de pastor y un concierto del grupo Sirens Please.
Durante todo el día permanecen abiertos el Museo Rancho del Esquileo y la Escuela de Pastores de La Rioja, con proyecciones y materiales divulgativos sobre la trashumancia.